1. Manoseando a mi madrastra dormida


    Fecha: 01/10/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Calam, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Estaba de visita en la casa de mi padre durante una fiesta, todos estaban borrachísimos y yo y mi hermano nos fuimos a dormir.
    
    Cuando desperté todo estaba en silencio, eran como las 4 de la mañana y parece que todos se habían ido. La novia de mi padre estaba durmiendo en la cama que estaba pegada a la mía y de mi hermano, mi padre estaba junto a ella del otro lado. Ella estaba totalmente dormida, y no pude evitar acercar mi mano para manosear sus grandes tetas, copa E por lo menos.
    
    Lo hice suavemente por miedo a que se despertara, y noté que no llevaba sujetador, eso me prendió muchísimo. Las manosee un buen rato y como no había reacción de parte de ella me acerqué y me puse a su lado para manosearla más cómodamente. Acerqué mi boca a la suya y le di un beso, metí mi lengua a su boca pero sus dientes no me dejaban avanzar más, apestaba mucho a alcohol.
    
    Seguía sin haber reacción por su parte así que comencé a tocar sus pechos bajo la ropa, apretar levemente sus pezones, bajé mi mano a su vagina, tenía bastante pelo púbico. La acaricié un rato y luego le bajé todo lo de abajo y me puse sobre ella a frotar mi pene en la entrada de su vagina.
    
    No pude resistir de meterla un par de veces, pero no demasiado para que no se despertara. Seguí un buen rato hasta estar a punto de correrme, fui al baño y me vine ahí a chorros. Al volver me excité de nuevo así que seguí frotando su entrada y penetrándola un poquito hasta venirme de nuevo (en el baño otra vez). Al volver otra vez, puse mi pene entre sus tetas y me hice una rusa, seguí así hasta correrme en sus tetas, ésta vez me corrí en ella porque ya estaba seco y salió muy poco, así que solo la limpié y como ya no se me paraba decidí dejarlo ahí.
    
    Al otro día todo fue normal y no pasó nada más, un par de veces le he manoseado las tetas dormida pero nada más, espero algún día quedarme a dormir cuando se emborrache de nuevo.
«1»