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Compartido de otros 2
Fecha: 06/10/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: armansor, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Tío y sobrino: un sensual encuentro Álvaro estaba dejando sus 35 años. Era el entrenador de su sobrino Felipe de 18 años a quien había convertido en una estrella del tenis. Toda la vida Felipe despertó en él los mejores sentimientos de ternura. Incluso cuando nacieron sus propios hijos, Álvaro siguió prefiriendo en secreto a Felipe. Hacía unos años que pasaban casi todo el día juntos en la escuela de tenis de Álvaro. Para Felipe, su tío era su mejor amigo. Era objeto de admiración y de respeto, era una autoridad y un confidente también. Muchas veces Álvaro sintió que la ternura que le despertaba Felipe llegaba a las fronteras del deseo de tocar su cuerpo (que bien conocía al verlo desnudo en las duchas) de poder llevar sus manos por los jóvenes músculos de su sobrino, más allá de los simples masajes durante el entreno. De acariciar su cara y tal vez unir sus labios con los del joven. Pero más podía su enorme prudencia. Álvaro controlaba cualquier impulso que pudiera atentar contra la relación tío - sobrino. Cada vez Felipe le traía más satisfacciones a Álvaro. Ahora viajaban juntos de torneo en torneo. Los padres de Felipe no lo acompañaban a menudo pues quedaban tranquilos al saber que su hijo estaba al cuidado de su tío. Felipe estaba por cumplir sus 19 años cuando ganó uno de los torneos más importantes de su carrera. La emoción era incontenible para tío y sobrino. Se abrazaron en la cancha de tenis y Álvaro felicitó a Felipe con todo el cariño que sentía por ...
... él. Más tarde regresaron al hotel y cada uno se dirigió a su habitación. Álvaro se sentó en su cama pensado en lo feliz que le hacía ver ganar a su sobrino y en lo mucho que lo quería. También pensó en cuanto había disfrutado su abrazo. Poco a poco empezaron a llegar de nuevo a su cabeza y a su cuerpo las intenciones de explorar más de su sobrino. Ese día el deseo se tornó incontenible. Álvaro necesitaba liberar sus intenciones contenidas por años. Decidió ir a la habitación de Felipe, no sabía si tendría el valor de atreverse a hacer algo pero necesitaba, al menos, estar cerca a Felipe. Tomó la copia de la llave del cuarto del joven y se dirigió hacía este. Sabía que su sobrino estaría duchándose o cambiándose en ese momento. Álvaro entró a la habitación de Felipe sin hacer ningún ruido. Al abrir la puerta escuchó el agua de la ducha. Cerró la puerta de la habitación y se acercó a la puerta del baño tocando con unos leves golpes. Felipe: Quien? Álvaro: Soy yo Felipe: Sigue tío, no te abro porque estoy en la ducha. Álvaro sabía que no sería difícil entrar al baño con su sobrino, el joven se había duchado frente a él infinidad de veces y hasta se habían duchado juntos con la mayor naturalidad. El tío abrió la puerta del baño y clavó los ojos en la cortina blanca tras la cual se duchaba Felipe. Felipe: Cuéntame que pasó tío Álvaro no sabía que decirle, simplemente no tenía ninguna justificación para su presencia allí. Estaba lleno de temor, pero ...