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24 horas
Fecha: 15/10/2023, Categorías: Tus Relatos Autor: LunaNegra, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Ese día me sentía con suerte. Elegí algo del vestidor, me miré al espejo y sonreí. Linda sonrisa, buen culo y tetas masivas. Todo adentro de un vestidito blanco apretado donde tenía que apretar y suelto en otras partes para generar intriga. Miré una vez más la fina tarjeta de invitación, agarré las llaves del auto y salí. Llegué al hotel donde se hacía la fiesta de "solos y solas" de fin de año. Subí a mi habitación y me maquillajé un poco. "Sin corpiño y a la mierda" pensé y me moví un poco para ver mis tetas saltar. Me calenté un poco y bajé. Una vez en el parque y con un fernet en la mano comencé la búsqueda de mi presa. Era mi cacería anual y tenía altas expectativas. Tan altas que encontré no uno, sino dos potenciales candidatos. Fondo blanco de fernet y me acerqué. Ellos estaban hablando entre sí y apenas me vieron noté que les gusté. Les pedí fuego y después de una breve charla les comenté: "En mi habitación tengo una botella de tequila demasiado grande para mí sola..." No lo dudaron. El más bajito, moreno de ojos verdes, me dijo que tenía fasito y comenzó a hacer chistes. El más alto, de pelo largo y ojos azules me miraba las tetas sin disimulo. Ya en la habitación puse ...
... música, saqué el tequila y nos pusimos a bailar. Saqué mis mejores y más sensuales movimientos. Movía las caderas, mis tetas bamboleaban y parecia que se querían escapar. Ya bastante borrachos uno se puso adelante mío y el otro atrás. Sentí sus pijas duras y erectas contra mí. Uno de ellos me empezó a besar y el otro me tocaba las tetas. Yo mientras tanto manoseaba los bultos como quién elije fruta de una góndola. Dos chotas enormes y toditas para mí. Los llevé a la cama, me derrame un poco de tequila encima que mostró mis pezones duros y ellos se volvieron locos. Mientras uno me chupaba las tetas yo chupaba la pija del más petiso. Sin dejar de chupar cabalgué al alto y mis tetas iban y venían, entre sudor, tequila y saliva. Nos cogimos toda la noche, acabé más de 10 veces (y podría haber seguido) Ellos se durmieron y yo manejé hasta el departamento. Me bañé, me hice una buena paja y dejé todo acomodado. Mi traje de carne quedó dormida en la cama con muy pocos recuerdos de la noche anterior y yo volví al inframundo. Esperando, ansiando con la salida permitida anual de los demonios. Para encontrar nuevas presas Y una vez más sentir el gusto de los excesos por 24 escasas horas.
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