1. La cuarentena con mi tía.


    Fecha: 21/10/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Christopher, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

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    Mi tía se dio una vuelta brusca y quedó de frente a mi, ahí pude apreciar el tatuaje de sus piernas y sus enormes senos, y bueno, al parecer tampoco tenía vello en su entrepierna.
    
    - Orale Cristo, voltéate - 
    
    Ella siempre tenía la costumbre de llamarme así.
    
    - Perdón, es que el internet anda falloso y debo mandar la tarea - le dije mientras me tapaba la cara.
    
    Mi tía sólo se puso una bata y bajo a revisar el módem, el problema es que el internet no fallaba.
    
    - A chinga, yo lo veo bien - contesto mientras revisaba su computadora.
    
    Regreso a su dormitorio para cambiarse y algo que se volvió notorio era mi erección, se veía tan pero tan buenísima que ya empezaba a desearla. Pude ver cómo mi tía miro de reojo mi entrepierna, pues la erección le dejo que desear.
    En este punto, sabía que mi tía empezaría a desearme.
    
    Ese día todo marchó normal y no hubo acercamiento alguno, el día siguiente fue la cumbre.
    
    Desperté con muchísimo calor y decidí meterme un chapuzón a la piscina que ella tiene en su patio de atrás, así sin más, de la cama a la piscina.
    
    Mis bermudas se salieron de mi y terminé desnudo de la mitad para abajo en la piscina, pero era tanto el calor que no le di importancia, me subí a uno de los flotadores que tenía mi tía en la piscina y terminé dormido otro rato.
    
    No supe ni cuántas horas habían pasado cuando desperté y vi a mi tía dentro de la piscina con un traje de baño bastante peculiar, podría dejar relusir sus pezones y su enorme ...
    ... trasero.
    Me miraba fijamente, pues mi miembro estaba al descubierto, y cuando la vi a los ojos, sólo pude ver cómo me hizo un gesto de insinuación, mi tía ya estaba pescada.
    
    - ¿Cuanto tiempo llevas aquí? - le pregunté
    - Casi una hora, te ves tan bien Cristo... ¿De casualidad tienes novia? - pregunto ella.
    - No ¿Por? -
    - Perfecto - 
    Cuando dijo eso, se acercó a mí y me beso suavemente, los besos de ella son más suaves, sutiles, sus labios son más carnosos y más riquísimos.
    Con su mano, tomo mi miembro y empezó a masturbarme mientras me besaba, me baje del flotador y nos salimos de la piscina, nos secamos y nos recostamos en un camastro.
    Mi tía se sentó encima de mi y me siguió besando, pero lejos de dejarme penetrarla, sólo rosaba los labios de su vagina en la cabeza de mi miembro.
    
    - Me estás empezando a gustar Cristo - dijo mi tía 
    - ¿No crees que esto está mal? - pregunté con tono de inocencia para fingir apariencias.
    - Sólo si los demás se enteran, Cristo - dijo mi tía.
    
    Se levantó del camastro, se dirigió a la cocina y se preparó de desayunar, yo la seguí y cuando llegue a la cocina, me dijo algo fuera de lugar.
    
    - Oye amor, ¿que quieres de desayunar?
    - ¿Me llamaste amor? - pregunté y ella se me acercó, puso sus brazos en mis hombros y me dijo:
    - ¿Apoco no quieres ser mi amor? ¿No me amas Cristo? -
    - Pues si tía, pero... Bueno está bien - conteste, sonreí y la bese.
    
    A partir de ahí, mi tía y yo mantuvimos una especie de romance, era emocionante, y la ...