1. Mi hermano, su esposa y yo III


    Fecha: 23/10/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Anomimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... suéter y los zapatos. Estando frente a la puerta gire con cuidado la perilla de la chapa y sin hacer ruido la abrí, la recámara estaba oscura, dejé que mis ojos se acostumbraran a la penumbra y después de un rato pude divisar la cama de mis sobrinos y la otra cama donde se encontraba mi cuñada, camine lento hasta donde ella se encontraba, vi que estaba completamente dormida, cosa que mi hermano nunca me dijo, así que levante la frazada que la envolvía y me me metí a la cama junto a ella; dándome la espalda me pegue junto a ella en posición de cucharita; mi cuerpo con menos temperatura que el ella lo hizo sobresaltarse y despertase. Con un sube siseo le dije soy yo, m, está en el baño y me dijo viniera acompañarte. Esas palabras  bastaron para que emitiera un mmmm, que bien. Arqueando un poco más el cuerpo quedamos en posición de cucharita, yo incrédulo aún por estar desnudo en la cama de mi cuñada me dediqué a recorrer su cuerpo con mi mano izquierda, para ese entonces mi falo estaba a mil. Toque sus piernas, espalda y la rodee para llegar hasta sus senos, pude comprobar que sus pesones estaban erguidos, listos para que pudiera succionarlos. Baje la mano hasta sus caderas, tome sus nalgas cual redondas son y me dirigí hasta su entrepierna, ahí detuve mi mano y mis dedos medio e índice hicieron su trabajo; pude comprobar que mi cuñada también estaba a mil, lo mojada de su ropa interior me decía de su exitacion, cosa que me agrada mucho de ella, me encanta verla y sentirla ...
    ... húmeda. Mientras mis dedos hacían lo suyo mi boca hacía lo conducente, le besaba el cuello y le decía lo mucho que me gustaba y la deseaba, en secreto le dije que quería ser su amante para siempre; este secreto después fue compartido a mi hermano e. Ella arqueando un poco la cabeza me pidió un beso y suavemente me dijo, metemelo ya. Teniendo su autorización y con el morbo de tener a mis sobrinos a escasos centímetros baje con cuidado su ropa interior, me baje el bóxer que traía puesto y dirigí mi falo en dirección de su vagina, ella sabiendo lo que necesitaba subió la pierna izquierda y me dejo el camino libre para poderla penetrar, así que trinque la cabeza de mi falo y sentí lo mojada que estaba seguí rosándole la cabeza el la entrada de su vagina lo cual hicieron estremecerla y gemir de placer, fue cuando entonces que le metí suavemente la cabeza y ella no conteniéndose a ello se dejó empujar de nalgas clavándose a tope toda mi verga. Fue una sensación placentera para ambos, los dos nos besábamos como locos, los movimientos pélvicos de ella no se hicieron esperar, tomándome del muslo izquierdo ella tomó el control de la situación, salia y entraba a placer. Sentía mi virilidad empapada, a ella al igual que yo, le exitaba el morbo de coger con el hermano de su esposo y yo con mi cuñada. Por eso ambos intercambiamos mucho fluido , la exitacion nos llevó a parar el tiempo y pensar solo en nuestros cuerpos; mi falo estaba inchado a más no poder así que pensar que estaba cogiendo a ...