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XXX2 Hoy lo hicimos
Fecha: 09/03/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Realista, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... dígame qué debo hacer. Quisiera que me contestes con la verdad, todas las preguntas que te haga y me des gusto en lo que te pida. Está bien señor, dijo ella. Cuántas vergas te has comido hasta hoy ? Sólo la de mi marido, dijo. Cuánto le mide la verga a tu marido ? 13 x 3 señor. Dijo ella. Sabes que mi verga te puede hacer doler un poco ? Sí señor, me imagino que si. Aún así quieres que te lo meta, o ya no quieres ? Al contrario señor, antes no quería, pero ahora con sus caricias, tengo deseos de tenerla dentro de mi. Gracias mi amor, no sabes lo que tus palabras me ayudan, en éstos momentos de placer no gozados hace mucho tiempo. Mirándole a los ojos comenzó a meterle la verga y al encontrar resistencia tuvo que empujar con fuerza logrando meterle la cabeza y por el dolor ella lanzó un grito muy fuerte, logrando que Pedro bajara y le tocará la puerta al señor : Gloria, estás bien. Si mi amor, no te preocupes contestó ella. Con la cabeza adentro fué más fácil hundirle de a pocos la verga, hasta que comenzó a abrir camino por dónde nadie había llegado, teniendo que aguantar sin gritar hasta que se la enterró por completo, quedándose quieto mirándola hasta que asimile el dolor. Luego de 5 minutos de estarla contemplando y besando en la boca, comenzó a moverse lentamente gozando los 2 y con ésa velocidad, ella soltó sus 2 orgasmos y él su abundante leche, quedándose tendido sobre ella por 2 minutos en que se deslizó al lado. El la ...
... levantó echándola encima de él, preguntando si le había hecho daño. Creo que no, dijo ella. Te a gustado ? Si señor estuvo delicioso. Yo también digo lo mismo y descansaron por una hora en que al limpiarse, notaron rasgos de sangre en su vagina, pensando que sería la consecuencia de haber entrado por primera vez a dónde nadie nunca ha llegado. Prefirieron bañarse en dónde el la bañaba a ella y ella a él, cosa que a ella le agradó tanto que le nacieron pensamientos perversos al verse pequeñita y menudita al lado de ése hombron alto grueso y peludo. Se secaron y abrazados se fueron a la cama, en dónde él le preguntó si yá probó alguna vez el anal. No señor nunca y me da mucho miedo. Usted quiere hacerlo ? Sí mi amor, pero no tengas miedo por que yo tengo una crema anestésica, que disminuirá tu dolor y permitirá que disfrute de tu culito y tú sientas el placer de un anal. Echada boca abajo, le echó regular cantidad de crema y él también se echó en su verga. Le puso de todas maneras un cojín en la boca, que al verse por el espejo, le creció la excitación, tener a ése macho peludo y vergon encima de su diminuto culito y ella con su cojín en la boca Le puso la punta y avisándole se lo empujó, logrando meter su cabeza y ella con la cara roja, las venas saltadas, con sus ojos llenos de lágrimas, agitando sus piernas y gritando dentro del cojín, aguantaba lo que él señor de a pocos iba metiendo, hasta que después de 20 minutos escuchó en su oído " Amor, yá lo ...