1. Relatos eróticos7 Boca abajo


    Fecha: 11/06/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Solidario, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... orgasmos.
    
    Descansamos besándonos en todo momento, teniendo qué dejarlo para bañarnos y arreglar todo hasta que llegó el señor.
    
    Sr ; Yá mamá, firma ésta transferencia a favor de Soli por 50 mil y firma ésta solicitud de matrimonio.
    Soli, tu también firma tu apertura de cuenta bancaria y la solicitud de matrimonio.
    En 3 días vendrán a la casa a casarlos, si quieren traen invitados, por qué se necesitan testigos.
    
    Ése día, estaban el señor con su mamá, la empleada, mi papá, mi mamá, mis hermanos y yo.
    
    La señora estaba bien elegante y bien maquillada, se le veía muy bonita, pero muy nerviosa, qué cuándo dijo el encargado " Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia " miró a todos y yo para calmarla la besé sintiendose protegida en mis brazos.
    
    Hubo conversaciones entre todos y aparentemente era una boda de verdad con vino comida y buenos deseos a nosotros, que no nos separamos en ningún momento.
    
    Él señor les dijo a mis papás antes de retirarnos, qué en una semana vendría una camioneta a llevarnos al puerto y si ...
    ... querian podían venir para darnos nuestra despedida.
    
    Tres días antes el señor nos llevó a unas tiendas de ropa en dónde la sra eligió prendas muy elegantes para mí y también para ella, diciendo el señor qué ése era su regalo de matrimonio.
    
    Muy temprano del día de nuestra partida llegaron 2 señoritas y se encerraron en el cuarto de la sra, mientras yo esperaba en la sala muy elegante, pero nervioso.
    
    Llegó mi familia también con su mejor vestimenta, así cómo la empleada.
    
    Se fueron las chicas y salió la sra en una silla de ruedas nueva, vistiendo un vestido verde muy elegante y maquillada cómo estaba en la foto cuándo fué coronada Reyna de belleza, dejando impresionados a todos.
    
    Halagada por todos, mostraba su humildad sólo agradeciendo y yo me sentía orgulloso de la linda mujer que tenía.
    
    Nos daban consejos cómo sus buenos deseos, hasta que llegó un chófer con una camioneta especial preguntando por los esposos.
    
    Subieron las maletas y ella subió con la silla y yo a su lado movíamos las manos hasta perderlos de vista. 
«123»