1. Las maduras tambien cogemos


    Fecha: 23/06/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Karla, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Que tal cachondos lectores  quiero compartir con ustedes  este candente episodio de mi vida  
         Me llamo Karla cuento con cincuenta y dos años y hace tres años enviude, la vida al lado de mi marido fue muy activa y satisfactoria por tal motivo después de tres años de abstinencia ya anhelaba  una buena metida de verga pero sabiendo que en la comunidad donde vivo los hombres son muy comunicativos evite cualquier tipo de relación con alguno de ellos 
        Fue así que una ocasión acudí a realizar unas compras  en la capital del estado y al pasar por un bar se me antoja entrar ahí a tomar una copa y como solo pensaba en una tome asiento en la barra pero segundos después se sentó a mi lado un hombre  al que le calcule 35 años, es un hombre atractivo y musculoso él a los pocos segundos comenzó a charlar conmigo, no me incomodo ya que su vos es suave, bebimos aquella primera copa y como la charla me estaba resultando interesante acepte una copa mas  con ella ya tocamos temas más íntimos resulto que el también es viudo  por tal motivo ocasionalmente llega a cualquier bar para no sentirse solo yo por mi parte también compartí parte de mi vida diciéndole que éramos almas gemelas 
       ...
    ...   Después de beber una tercera copa ambos ya nos encontrábamos calientes con deseos de algo mas así que cuando me propuso acudir a un sitio más intimo, no dude en aceptar su invitación donde ya en la habitación nos fundimos en apasionados besos, besos llenos de lujuria incontrolable, fue una noche donde hubo  de todo le mame la verga hasta que se vino en mi boca, verga que dicho sea de paso resulto más grande que la de mi difunto esposo que solo le medía 17 centímetros  que comparada con la de el de 22 centímetros la  mire enorme y bella así que cuando la mamaba sentía la necesidad de meterla entera en mi boca 
         Llego el momento de la penetración resulto ser una penetración lenta suave retrocediendo y embistiendo sin violencia y antes de que hundiera toda la verga tuve el primer orgasmo, primero de los muchos que  experimente con cada cogida  que me dio
         Abandonamos aquel sitio a las mueve de la mañana yo con la panocha algo adolorida de tanto coger pero deseando mas verga como esa 
         Así mis calientes lectores llegue a casa sintiéndome una mujer renovada una mujer entera llena de vida en espera de una segunda aventura y que esta resulte se con un de verga grande 
«1»