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Relatos eróticos Alquilando habitación 2
Fecha: 08/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Entregador, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... lo hablamos. Pero mi esposo acepta todas mis decisiones cómo yo las de él, así qué no vá a decir nada. Tú me preocupas, por qué yo tengo 2 hijos de tu edad y estaría muy agradecida sí alguien se preocupara por ellos en sus momentos críticos. Inq : Muchas gracias señora, entonces disculpe si mis respuestas no han sido las correctas. Yo me masturbo cuándo yá no puedo más, pero siempre estoy al tanto si alguna señora también está en necesidad. Yo : Y por qué no buscas mejor una señorita ? Inq : Éste....hummmmm es qué señora lo tengo un poco grande y antes de verme rechazado prefiero una señora. Yo : Jajaja jajaja jajajaja discúlpame hijo pero así son todos los hombres y cuándo las muestran no es nada del otro mundo. Discúlpame por la risa, podrás mostrarme ? Inq : Señora.....no.....éso no es bueno, si se entera su esposo se puede molestar conmigo y yo no quiero irme aquí vivo tranquilo. Yo : Yá te he dicho qué él nunca se molestará, muéstrame por favor para traerte a la realidad. Dejando de acariciarme la pierna, miró para todos lados tragó saliva y mirandome a los ojos se abrió la bragueta y con dificultad logró sacar su verga. Ví una cabeza gorda con un hueco al centro brillosa con la forma de un hongo, luego ví un tronco venoso grueso y alzándose hacia arriba El chico me miraba y yo no desprendía la vista a ése monstruo qué tenía al frente qué me imagino habrá hecho sufrir a más de una mujer. Se me hacía agua la boca, no quería parpadear ...
... para no perder de vista ni por un segundo tan lindo ejemplar. Después de un par de minutos de observarla por todos lados tragando saliva le pedí qué se bajara el pantalón. Cuándo lo ví en toda su real dimensión me parecía más grande qué la qué ví en las fotos. Volvió en mi, la esperanza de poder tenerla adentro mío ésa noche y agachando mi cara, le pude ver un par de huevos gordos y potentes y muy nerviosa le dije. Yo : Me permites ? Inq : Siga señora. Puse mis manos blancas qué se veían chiquitas a comparación de ésa columna de carne. Mis manos blancas con las uñas largas pintadas de color rojo sangre daban el contraste perfecto para una visión lujuriosa. Al entrar en contacto con ésa mole, me invadió su calor por todo mi cuerpo qué no cabía en sí y no sé por qué, le apreté lo más duro qué pude la verga, sin dar a notar en él, ni el más mínimo dolor. Yo : Uffff pero qué grande era, con ésto harás sufrir mucho a tus novias. Inq : Por éso estoy en busca de una qué tenga mi medida, mientras tanto las señoras son las qué aún con dolor me soportan. Con mi manito comenze a pajearlo y al jalar el pellejo lo más abajo qué se podía su cabeza se hincho pareciendo una bola de billar. Yo yá estaba en otra dimensión y creo qué el también, por qué se separó de mi bruscamente y dirigiéndose a la escalera con la verga balanceándose de un lado a otro dijo. Me voy, me voy. Yo : Joven, su pomada. A lo lejos escuché decir : Se la regalo. En éso salió ...