1. Relatos eróticos Alquilando habitación 3


    Fecha: 09/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Entregador, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... sus brazos grité cómo si me estuvieran matando.
    
    Mi esposo asustado me tapó la boca con sus manos y el negro le dijo qué mejor es el cojín.
    
    Sentía rota mi concha qué yá no aguantaba más, mi cara me quemaba, los ojos se me salían, lloraba y gritaba lo más silenciosa qué podía.
    
    Yá no por favor suplicaba mirando sus caras, pero no veía gestos de querer detener ésta tortura.
    
    Mi esposo no sé si por callarme o por arrecho me puso su verga dura en mi boca qué se la chupé clavándole los dientes por momentos.
    
    El negro arrecho me dió otro fuerte empujón y al tratar de gritar me tragué la leche qué en ése momento mi marido soltó.
    
    Con la boca sucia mordí el cojín qué nuevamente me pusieron y grité fuerte y lloré desconsoladamente.
    
    Hice esfuerzos para pensar calculando qué le faltaba meterme aún 12 centímetros pero el dolor no sólo era por lo largo y grueso sino también por lo doblada qué tiene la verga.
    
    Dios mío en qué me he metido me dije sintiendo haber desaparecido en mi todo deseo de placer y no creo, uno qué pueda meterla toda y yá no creo encontrarle gusto.
    
    Me dió otro empujón sintiendo qué la verga se dirigía hacía mi ombligo gritando con el cojín mordido  y con las venas saltadas lloraba mirando a mi esposo si se compadecía de mi y detenía todo.
    
    Descansamos por un rato y según mis cálculos ahora faltarían 8 centímetros.
    
    Ufff me dije ya tengo adentro más de la mitad, pero ahora me va a doler más por qué el camino qué viene está virgen
    
    Mi esposo ...
    ... me limpiaba las lágrimas mirándome compasivamente y yo con la mirada le pedía piedad sin verle gestos de parar mi tortura, más por el contrario le dijo " Hijo, se te está resistiendo ".
    
    Inq :  A veces es así, pero siempre logró meterla toda. Más bien preparé un algodón  con alcohol por sí se pusiera mal.
    
    Miraba al negro y ésa cara de satisfacción qué nunca la olvidaré en mi vida y poniendo sus labios gruesos en los míos empujó con gran fuerza, logrando meterme 4 Cms más, haciéndome gritar tenzando mis piernas y volviendo a llorar comenze a irme, ví todo negro hasta qué sentí un olor fuerte en mi nariz haciéndome volver a mi triste realidad.
    
    En ése momento sentí explotar mi vientre, chocar su pelvis con la mía y un latigazo de sus huevos en mi culo.
    
    Me sentí muerta y antes de desmayarme olí el alcohol y pensé " Yá no hay nada que hacer " mordiendo el cojín tan fuerte qué lo malogre.
    
    El negro se tendió encima mío cansado y sudoroso, mi esposo me secaba las lágrimas con una servilleta y yo esperando anestesiada a lo qué sabía que vendría luego.
    
    A los 5 minutos el negro apoyando sus codos en el colchón comenzó a moverse causandome dolor y yo trataba de superarlo para intentar gozarlo como lo había pensado en un principio, por qué no esperé qué hubiera una segunda oportunidad, pero no lo lograba.
    
    Grité en cada mete y saca, en cada licuada qué me daba y al mirar a mi costado me sorprendió ver a mi esposo pajeandose a lo loco mirándonos con agudeza.
    
    Seguía ...