1. Relatos eróticos XXX35 Pagando préstamo


    Fecha: 28/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Realista, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... tú.
    
    Gloria : Así delicada he soportado sus grandes vergas igual qué ella, así también quiero ser tratada.
    
    Sin decir nada más, caminó pegándose de cara a la pared levantando sus brazos.
    
    El señor sacó el látigo y haciendo un brindis por la locura qué íbamos a hacer.
    
    Salud y todos tomamos.
    
    Todos nos pasamos el látigo por qué nadie quería iniciar.
    
    Como demoramos Gloria volteó diciendo : Mi engreído primero, el señor después y al último mi esposo.
    
    Gloria : Cuántos azotes le dieron a su esposa ?
    
    Señor : 5
    
    Gloria ; Entonces me dan 2 cada uno.
    
    El viejito lanzó el primer azote haciéndola gritar y formarse una huella en su espalda del latigazo.
    
    Lanzó el segundo volviendo a arrancarle otro grito qué creo sentíamos todos el mismo dolor.
    
    Luego el señor lanzó su primer azote arrancándole otro grito y cayendo de rodillas, llorando me llamó para qué la vuelva a poner en su sitio.
    
    El señor volvió a azotarla volviendo a caer corriendo todos a ayudarla viendo su espalda marcada con los surcos hinchados de las huellas del látigo.
    
    Yo : Amor, ...
    ... ahora descansa.
    
    Gloria : No amor faltas tú.
    
    Lanze mi primer azote viéndola nuevamente caer acercándonos a levantarla.
    
    Lanze mi segundo y último azote cayendo de espaldas al piso casi desmayada.
    
    La cargamos llevándola a la cama y boca abajo la reanimamos con algodón y alcohol mientras él señor le curaba la espalda con unas cremas especiales.
    
    Pasado el susto y el lamento brindamos por ésa nueva experiencia.
    
    Salud y todos tomamos.
    
    Gloria : Ahora falta mi polvito
    
    Señor : Mejor descansa y después lo hacemos.
    
    Gloria : Descansaré feliz viéndolos a ustedes felices dejándome sus leches.
    
    Así qué boca abajo con mucho cuidado cada uno le dejó su porción de leche quedándose dormida hasta el otro día qué tomamos desayuno preparado por nosotros para alegría de ella
    
    Terminando quería limpiar la casa y cocinar por qué en la semana no tiene mucho tiempo.
    
    No sé lo permitimos y mientras ella descansaba se reía viéndonos a los tres hacer torpemente las cosas de la casa.
    
    Al final del día de hoy le dimos nuevamente un polvo cada uno yéndonos a dormir. 
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