1. DE DONDE MENOS SE ESPERA SALTA LA LIEBRE


    Fecha: 14/01/2019, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... estábamos ambos disfrutando con los mejores machos de la casa. Uno blanco como la nieve y el otro tostadito por el sol. Mamando estábamos ambos, cuando Rhyan separa a José y viendo a Carlos le dice: “Hey Bro. Cambiemos, quiero probar como la mama el Lucho; te miro como que gozas mucho”. Ok, dijo Carlos y cambiamos de posición con José, el corazón me palpitaba de la emoción de volver a lamer esos huevos y probar esa riata blanca como el chocolate blanco español. Rhyan, sacaba precúm como grifo abierto; de un sabor agridulce con un toque de licor. Fenomenal me dije a mi mismo. Me dediqué a engullir todo ese sable y a deleitarme apretando esas bolas grandotas y peludas. José estaba dando lo suyo a Carlitos y por el sonido de sus quejidos, lo estaba pasando requete bien. Carlitos se separó de José y tomándome del pelo, me acercó hacia él. Fue un movimiento brusco, pero me gustó que me volviera a requerir para darle satisfacción. Sus piernas estaban ampliamente abiertas, sus huevos colgaban bajo un poste, un leño de carne pura y me lancé a lamer esa hueva que subían y bajaban como si estuvieran bailando. Con mi lengua los acariciaba y a ratos los succionaba con fervor. Uno de los pies de Carlos fue a parar a mi hombro y volteando la cara lo besé. Pude besar su empeine y luego sus dedos, lo tomé en mi mano y ahora eran sus dedos que deleitaban mi paladar. Su pié olía al cloro de la piscina aún. Su calor era fuerte, su piel estaba caliente por la calentura del momento; por la ...
    ... exposición al sol y mi lengua aminoraba todo con la zaliba con que lo degustaba Yo. Fui bajando desde su pie, para pasar por las pantorrillas que eran grandes y pesadas. Luego me dirigí a su pierna que era un trozo de carne firme y musculoso que solo invitaba a saborear lo prohibido de ese macho y al llegar al racimo de huevos y verga se asomaba por debajo un columna oculta hasta el momento. Era el perineo de Carlitos, se adivinaba grueso y que venía de lo más profundo de su anatomía. Mi boca que estaba golosa se fue en busca de esas carnes escondidas. Luego pude sentir como comenzó a bufar bajo los cuidados cariñosos de mis labios y lengua. En eso estábamos, cuando sin querer mi lengua pasó sobre su ano. Pude sentir un punto bien fruncido y apretado, que al sentir como era rozado por mi lengua se contrajo aún más y hasta fue atrapada la punta de mi lengua en su entrada principal. Carlitos había levantado su cadera completamente y apoyó ambos pies en mis hombros. Las caderas de Carlitos subían y bajaban a un compás cadencioso. Mis manos tomaron sus nalgas para ayudarle en ese menester. Mi lengua comenzó a hurgar un poco más y Carlitos comenzó a gemir con mayor fuerza y sensualidad. Carlos lo estaba gozando y todos lo pudimos notar. Rhyan, voltea a ver a su amigo y casi hermano y nota que está con la mirada perdida a lo lejos y sus movimientos son involuntarios, así como sus jadeos. Rhyan estira su mano y frota suavemente el pecho de Carlos mientras José está mamando como si de ...
«12...111213...»