1. Juana, la princesita de papá


    Fecha: 02/02/2019, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... tarde. Ya estaban su padre y su abuela en sus respectivas camas y no la sintieron llegar.
    
    3 de la tarde de un día cualquiera.
    
    Rebeca, después de comer, en la sala, y mientras comía el servicio, le dijo a Juana:
    
    -Últimamente estás muy seria conmigo. ¿Qué te pasa?
    
    -Nada.
    
    -Algo es.
    
    -No es nada, abuela, no es nada.
    
    -En fin, serán imaginaciones mías. ¿Quieres ver la gargantilla, la pulsera y el anillo de diamantes que vas a heredar algún día, princesita?
    
    -¿Quitaste las joyas del banco?
    
    -Sí.
    
    -Papá dice que están asegurados en medio millón de euros. ¿No tienes miedo que entren en la mansión y te roben esas joyas?
    
    -No. Tú los has dicho. Están aseguradas. ¿Quieres verlas?
    
    -Me encantará ver esas maravillas.
    
    -Dame un par de minutos. Ven a mi habitación, y las verás.
    
    A los dos o tres minutos, Juana, llamó a la puerta de la habitación de su abuela, y preguntó:
    
    -¿Se puede?
    
    -Pasa, princesita.
    
    Juana entró a la habitación y vio a su abuela encima de la cama vestida sólo con la gargantilla, la pulsera y el anillo.
    
    -¡Oh, oh! No soy lesbiana, abuela.
    
    -Ni yo, pero de vez en cuando me gusta que me coma el coño una jovencita.
    
    -¡Eres una enferma! No te bastó con follarte a tu hijo que ahora te quieres follar a tu nieta.
    
    -Así que era eso. Ya sabía yo que nada no podía ser.
    
    -Sí, era eso.
    
    -¿Entonces no hay nada que hacer?
    
    -¿Te pensabas que me podías seducir con tu nuevo coño, tus nuevas tetas, y cubierta de ...
    ... joyas?
    
    -Joyas que hoy pueden ser tuyas.
    
    -¿Te crees que siempre te vas a salir con la tuya?
    
    Rebeca, que era perra vieja, notó cierta debilidad en las palabras de su nieta.
    
    -Cierra la puerta
    
    -No soy tan puta como tú, abuela
    
    -Toda mujer lleva una puta dentro.
    
    -Habla por ti.
    
    -Princesita, si no te gustase lo que estás viendo, ya te habrías ido. Por más que lo niegues llevas una putita dentro
    
    -Te crees muy lista.
    
    -Tonta no soy.
    
    Juana miró para su abuela. Tenía un cuerpo de infarto. Nunca comiera un coño, pero siempre le picara la curiosidad de cómo sería estar con otra mujer.
    
    -Si la cierro me comes el coño tú a mí. Yo no sabría comerte el coño. Nunca comí uno.
    
    -Desnúdate que te aprendo.
    
    Juana cerró la puerta con llave. Se desnudó y se echó al lado de su abuela, que la verdad sea dicha, tenía un polvazo tan bueno como el de la nieta.
    
    De lado, mirando a su nieta a los ojos, Rebeca, acarició su cabello y la besó sin lengua. Al tercer beso ya Juana metió su lengua en la boca de su abuela. Se comieron las bocas largo rato... Juana, le dijo a su abuela:
    
    -Es más excitante que besar a un hombre. Estoy muy mojada.
    
    -Hora de que me comas las tetas.
    
    -Nunca comí unas tetas.
    
    -Hazme lo que te gustaría que yo te hiciera a ti... Todo lo que me hagas te lo haré.
    
    Juana le cogió las tetas a su abuela, le lamió los pezones y se las chupó. Le metió dos dedos en el coño y la masturbó. A los pocos minutos, Rebeca, ya se iba a correr.
    
    -¡Para, para que ...
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