1. No te chives


    Fecha: 25/09/2025, Categorías: MicroRelatos, Autor: Lena Hache, Fuente: TodoRelatos

    Se suponía que esa noche nadie estaría en casa. Mis padres estaban en una boda a quinientos kilómetros, mi hermano iba a estar toda la noche estudiando (guiño, guiño) en casa de su novia y mi hermana estaba en mitad del campo durmiendo en el chalé de los padres de una amiga.
    
    Yo invité a casa a Pilar. Ninguna de las dos habíamos declarado que nos gustasen las chicas, pero llevábamos un tiempo tonteando y la invité para poder un paso más. La besé en el sofá y ella desabrochó la cremallera del vestido dejándolo caer. Lo hizo de una manera que parecía ensayada.
    
    Follamos durante horas. Orales, sesenta y nueves, tijeretas, todas las posturas que se nos iban ocurriendo. Yo le estaba comiendo el coño en mitad del salón cuando apareció Diego, mi hermano. Él forzó una tos para que notáramos su presencia y se quedó quieto, sonriendo sin decir nada. Pilar se asustó y se fue corriendo mientras se vestía por el pasillo. Recuerdo con rencor que no se despidiera de mí.
    
    Estando a solas, Diego me amenazó con contárselo a nuestros padres. Yo lo amenacé con chivarme de lo que él hacía con su novia.
    
    - Que yo me folle ...
    ... a mi novia es de hijo triunfador, que tu te folles a una chica, por mucho que sea la pija de Pilar, es de degenerada. Papá y mamá nunca aceptarán una hija lesbiana.
    
    Me quedé pensando algún contraataque que nunca se me ocurrió porque las palabras, verdaderas, de mi hermano resonaban en mi cabeza.
    
    - ¿Qué puedo hacer para que no te chives?
    
    - Paula me ha dejado... - Se calló esperando que yo tomara la iniciativa. - y... no me ha echado el polvo de despedida... - Él se veía obligado a seguir porque yo no lo hacía. - Necesito correrme y tú estás a mano. No sé si me explico... - Dijo mientras se bajaba los pantalones.
    
    No lo dudé. Sabía que estaba mal y los penes nunca me atrajeron, pero hacía tiempo que fantaseaba con follarme a mi hermano y averiguar cómo era el sexo con un chico. Me lancé a su polla. Mi boca la saboreó. Él la sacó enseguida y me dio la vuelta para meterme la polla en la vagina.
    
    - Estoy a punto. - Me dijo mientras me empujaba una y otra vez.
    
    Se corrió dentro de mi coño. Me abandonó, tirándome en el suelo del salón y se fue a dormir. Me hizo sentir una puta barata y eso me gustó. 
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