1. JURO QUE ME EMPUTECÍ POR CULPA DEMI MARIDO Parte 3


    Fecha: 08/10/2025, Categorías: Confesiones Autor: LAREGALADA, Fuente: TodoRelatos

    ... Clímaco?...
    
    -Clímaco es buen tipo, no es muy simpático que se diga, es bastante seco... -Pero, en lo que quiero que me ayude... ¡¡¡es genial!!!...
    
    -Por supuesto, primero te va a coger bien cogida, pero después se va a dedicar a ayudarme todo lo que pueda.
    
    -Es muy buen amigo, y sabiendo que vas a putear para mí,
    
    intentará enseñarte de todo, para que yo tenga una buena Puta... -Que me de buen rendimiento...
    
    Que me hablara de ese modo...
    
    Me recordaba permanentemente, que sería una Ramera, que iba a salir a juntarle guita al negro, haciéndome coger por cualquiera que pagara...
    
    A Yirar (como me enseñó que se dice, que yo iba a ser una Yira)...
    
    Todo eso me tenía con una calentura bestial...
    
    Cuando llegó Don Clímaco, a las 6 de la tarde de mi segundo día de puta, Arnoldo justo estaba en el baño, pero yo estaba pronta esperando a mi profesor... En medio de la sala, en bolas y en cuatro patas...
    
    Llamó y le grité...
    
    -¡¡¡Pase, Don Clímaco!!!... La puerta está abierta...
    
    Entró... Y… ¡¡¡La mierda!!!
    
    Era un negro enorme, alto y pelado, de unos 50 años.
    
    Don Clímaco, no se sorprendió al verme esperándolo, en bolas y en esa pose...
    
    Sonrió y me preguntó...
    
    -¿Vos sos la putita, que va a changar para Arnoldo?
    
    -Sí, Don Clímaco... a partir de hoy...
    
    -¿Y cómo te llamás?
    
    -Tatiana, pero todos me dicen Tati...
    
    Mientras hablabamos, el negro se fue acercando... Se paró frente a mí, bajó apenas el vaquero que ya tenía la bragueta abierta, y sacó ...
    ... la verga...
    
    Me quedé sin palabras... Tenía una tranca descomunal, bastante más grande que la de Arnoldo...
    
    Él sonrió y dijo...
    
    -Ahora, a chupar pija...
    
    No me hice rogar, y enseguida arranqué a chupársela…La negra poronga de Don Clímaco, mucho más tufienta que la de Arnoldo y mucho más gruesa, apenas cabía en mi boca.
    
    Cada vez que la metía y sacaba, sentía que mis labios quedaban pegados a su grueso tronco…
    
    Buscando meter morbo le dije...
    
    -¡¡¡Uy, Don Clímaco!!!... ¡¡¡Qué vergudo es usted!!!...
    
    -Tiene una tranca descomunal... -¡¡¡Es mucho más grande que la de Arnoldo!!!...
    
    -¿Tendrá un montón de putas haciendo guita para usted?...
    
    Me respondió...
    
    -Algunas tengo si... -¿Por qué?
    
    -Porqué es una lástima... Ya arreglé con Arnoldo, si no me le ofrecía a usted...
    
    Me costaba chupársela, era muy difícil meterme en la boca aquella tremenda verga, negra lustrosa, dura, gruesa y larga... De cualquier forma, lo estaba logrando y salvo algunas arcadas, se la estaba mamando bastante bien...
    
    Ya convertida en una degenerada total pensé...
    
    Será el triple, el cuádruple o el quíntuple que la de mi marido.
    
    Cuántas vergas así me iré a comer, ¡¡¡Qué divino!!!...
    
    En eso, apareció Arnoldo, y a las risas dijo...
    
    -¡¡¡Mirá, mi Putita ya arrancó a estudiar!!!
    
    Don Clímaco, por suerte, no le contó que prácticamente me le había ofrecido de Puta... Solo le preguntó...
    
    -¿Desde cuándo estás garchándote esta manteca?
    
    Arnoldo le respondió...
    
    -Desde ...