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Mi bello profesor de literatura
Fecha: 16/10/2025, Categorías: Gays Autor: Pasi95Percy, Fuente: SexoSinTabues30
... cintura, lo cual me produjo un estremecimiento que nunca había sentido. No me molestó que lo hiciera y estoy seguro de que algo muy íntimo me decía que aquello era demasiado gratificante. Le dije que estaba un poco mareado pues no acostumbraba a beber, y que me disculpara. Sin decir nada me tomó de la mano y me llevó hasta el fondo del estudio, para mostrarme unas fotografías de sus viajes. No sé en qué momento se colocó a mis espaldas mientras me hacía cualquier comentario, pero con sus manos en mis caderas para que no me fuera a caer, según me dijo riendo. Eso me dejaba sin aliento, y sé que él también disfrutaba por lo que yo podía estar sintiendo. Me dejé llevar por sus manos y sin saber cómo, recosté mi cuerpo y mi espalda a su pecho para inducirlo a que me abrazara totalmente. Al pegarse a mi sentí un bulto enorme en su pantalón, justo en medio de mis nalgas, y eso me dejó petrificado. Mientras tanto su respiración agitada estaba mas cerca de mi cuello, y sus frases de cariño y sus elogios hacia mi eran mas apasionados. Me estremecí cuando sentí sus labios rozando mi nuca, y su aliento alicorado envolviéndome como en una nube. Me sentía delicioso, con la fuerza de sus brazos apretándome contra su cuerpo y su verga tiesa en medio de mis piernas. Empecé a acariciarle las manos y los brazos como señal de aprobación para lo que estaba ocurriendo. Poco a poco fui dándome la vuelta hasta quedar frente a él, sin atreverme a mirarlo a los ojos. Me abrazó delicadamente ...
... buscando mi boca, la que no tardó en besar con pasión. Yo era un inexperto pues jamás había besado a nadie en mi vida, y me limité a abrir los labios mientras su lengua buceaba en mi paladar, y su miembro se acomodaba junto al mío. Me mordía los labios suavemente, al tiempo que sus manos acariciaban mi espalda hasta mis nalgas. Yo no sabía qué hacer pero aquello me dejaba totalmente fuera de mi; me encantaba y estaba decidido a llegar hasta donde él quisiera. En un arrebato de locura y mientras continuaba besándome, bajé mi mano y palpé el enorme tamaño de su verga, así que metí mi mano por debajo de su pantalón deportivo, cuyo elástico me permitió agarrarla toda sin problemas, pero descubrí entonces que era enorme. Me fascinó tocársela mientras él suspiraba de placer y apretaba mis nalgas, abriendo mi camisa y chupando mis tetillas. Me pidió que fuéramos a su cuarto pues era peligroso que alguno de los chicos se despertara. Cerramos la puerta con seguro y mi profesor se desnudó por completo y tiró mi ropa de una sola vez. Así, abrazados y besándonos nos acostamos en la cama, mientras que sus manos recorrían todo mi cuerpo. Me hizo darme vuelta y comenzó a relamer mi espalda, bajando poco a poco hasta mis nalgas, pero deteniéndose a mordisquear mi cintura lo que me dejó loco de placer. Recorrió toda la extensión de mis piernas y acarició mis pies y mordió mis deditos haciéndome gemir por una sensación demasiado extraña, luego lamió mis plantas diciendo que las tenia muy ...