-
Mi hermanastro me coge por celos de una IA
Fecha: 23/10/2025, Categorías: Incesto Autor: RedViper, Fuente: CuentoRelatos
... te necesito -apenas estábamos empezando y ya estoy mojada-. Las reglas son que tienes que decirme qué hacer… por mensaje. –Oh, ahora me dices las reglas, ¿eh? Está bien, entonces. Voy a decirte qué hacer, pero quiero que me escuches atentamente. –Dime… -acaricio a Alexander, ardiendo de deseos por él (por ambos). –Bien, te voy a decir qué hacer. Lo primero es que vas a quitarte toda la ropa y te vas a recostar en tu cama. Quiero verte desnuda para mí. Alexander me ve, pidiéndome permiso, y asiento con la cabeza. Me tumba en la cama y se sienta del otro lado del cuarto, leyendo mi teléfono. Hago justo como el mensaje dice y veo de reojo cómo se sonrojó al verme desnuda. –¿Ahora? –Ahora, cierra los ojos y sigue mis instrucciones. Obedezco (soy bien sumisa, me gustan los mandones). Alexander descubre que se puede cambiar de modo “estándar” a “pasión”, entonces las cosas se ponen un poco más interesantes. –Te quiero tocando tu clítoris con tu vibrador mientras te masajeas tus pechos. Hazlo muy rápido. Después te quiero haciendo sonidos, como gemidos o palabras. ¿Está bien? Me llevo una mano a mi pezón derecho y juego con él hasta que se forma un pico rosadito, mientras juego con mi coño, ya húmedo y listo para ser tomado. Hago lo mismo con mi pezón izquierdo y saco el vibrador debajo de mi almohada. Una vez cachonda (mi centro está palpitando como si le hubieran corrido un maratón), voy aumentando la velocidad del vibrador. –Ah… Alex -empiezo a ...
... gemir, sin poder evitarlo. Alexander toca su polla por encima de su pantalón. Creo que esto también lo está excitando (anotado para el futuro). –¿Estás bien para más?… Me encantaría ver cómo te corres. Te ves tan bonita… Y ese vibrador… mmmm… no te puedes ir hasta que no te lo metas todo. ¿Me escuchas? Dime si me entiendes y lo haré más fácil. Mmmm… di que sí. –Sí… ahhh… Sí, quiero más -estoy tan metida en esto que inconsciente, meto dos dedos en mi clítoris, aún con el vibrador penetrando mi sexo. Un chorro recorre mis piernas y no puedo evitar juntarlas más. –Ahora, ponte en cuatro y déjame ver tu culo saltar. Quiero ver esas nalgotas bailando para mí. Me pongo de rodillas y comienzo a meter el vibrador por detrás, moviendo mi trasero (ya rojo de lo duro que lo estoy rompiendo). Duele tanto que ahogo mis gritos en la almohada y hago un puño las sábanas. Volteo a ver a Alexander, que está sin boxers y con la polla tan dura y gorda que puedo oler su semen sin siquiera haberse corrido. La mueve de arriba a abajo, pero solo eso. No la aprieta ni nada. Eso me está matando. –Quiero más -suplico-. Quiero más, Alex… ahhh… se siente delicioso. –A la mierda. En menos de dos segundos, escucho a Alexander levantarse, tirar el vibrador al armario y meterme su polla caliente en mi ano. –Ahhh… ¿q-qué esta-a-as… haciendo? (no es que me queje, se siente tan duro dentro mío y aprieto más mi vagina con cada embestida que me da). –Eres… mía… ¿entendido?… No… quiero… ...