-
Lo que se puede hacer con una zanahoria
Fecha: 23/10/2025, Categorías: Sexo Virtual, Autor: Sabrina, Fuente: CuentoRelatos
... que me la metiera en la boca y la chupara. Mmmm… eso si me gustó, que rico sabia mi leche junto con el sabor de la zanahoria, me la metí toda en la boca como si estuviera chupando una verga. Luego me dijiste que querías ver cuántos dedos podía meterme en mi chocha. Me dijiste que los fuera metiendo uno a uno. Abrí las piernas y me metí un dedo, entró fácil porque estaba mojada, luego me metí el otro mmm… cuando fui a meterme el tercer dedo, no pude y solo pude meter la puntita. Esto me calentó más y tu seguías diciéndome que era una puta, que era tu putita… no podía estar sentada. Dejé de escribir y me paré y con tres dedos en mi raja moviéndolos me recosté de la pared y abrí las piernas y me agarré el clítoris y me lo pellizqué hasta que me vine de nuevo. Ya me estaba cansando, pero todavía estaba caliente. Tu no me dejaste descansar y me ordenaste que me metiera la zanahoria por el culo. Me dijiste que la mojara con mi saliva, pero yo te dije que mejor la mojaba con mi leche. Con la idea de meterme la zanahoria por el culo, me puse bien caliente. Me pare de la silla y subí una pierna en la asentadera. Metí mi mano por debajo y moje la zana con mi leche y comencé a metérmela por el culo. Aaay como me dolió, pero me dolió tan rico ...
... seguí metiéndomela y moviéndola. Luego que ya estaba por la mitad adentro de mi culo, bajé la pierna y comencé a sentarme hasta que sentí que me sentaba encima de la zanahoria, eso me la metió un poquito más. Comencé a mover las caderas y me agarré las tetas fuerte para que me dolieran también, ya para esto no te estaba escribiendo nada. Me decías “¿y? ¿y?” pero yo no te podía contestar. Entonces me metí un dedo por mi raja y te dije como estaba, me dijiste que me metiera otro y lo hice. No te escribí más y con la mano libre me agarré el clítoris y con dos dedos comencé a frotármelo duro y a pasarle la uña por dentro, donde es más sensible… quería que me doliera todo como me dolía el culo. Cuando me vine lance un gritito, y todo me tembló. Me dolían las piernas por estar medio sentada, pero estaba feliz y satisfecha. Me dolía mi culito, la puchita, y las tetas y todo gracias a ti amor. Pero lo que más me gustó fue cuando me dijiste “puta”, eso era lo que más me calentaba. Creo que eso es todo amor, si se me olvidó algo, me lo recuerdas esta noche. Espero que te guste. A ver qué cosas me vas a ordenar que haga hoy. Eso me ha tenido pensando en ti todo el día y he estado muy caliente. Espero que se te ocurran cosas buenas.”