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ESCORT 1 Mi padre me descubre viendo porno
Fecha: 24/10/2025, Categorías: Incesto Autor: cachorra, Fuente: TodoRelatos
... mientras a lo lejos escuchaba los quejidos de mi madre. En esas noches dejaba mi puerta entreabierta para poder escuchar mejor y al terminar solo la cerraba. Una de las cosas que aprendí cuando a mis papis se les olvidaba cerrar bien la puerta, cosa que pasaba seguido, fue que mi padrastro le daba órdenes a mi mami de cómo hacer algo que a él le gustaba y ella nunca dijo que no, muchas de las cosas que hacían también las veía en XVideos y a las mujeres les super gustaba, algunas me daban miedo como los penes super mega enormes, pero aun así me daba curiosidad porque si a ellas les gustaba a pesar que se veía que les dolía era por algo, mucho tiempo después aprendería que el dolor también es rico. De lunes a viernes, cuando mi mami estaba en su trabajo de azafata, la convivencia con mi padre siempre fue la misma, en las tres comidas del día siempre las hacíamos juntos, después de la comida de medio día el regresaba a su trabajo y yo me quedaba en casa con la señora que hace la limpieza, su compañía solo duraba durante la limpieza de la cocina, lo que significaba que solo se quedaba una hora aproximadamente; al quedarme sola hacia mi tarea e inmediatamente a ver videos XXX en la Mac Book en mi cuarto. En una ocasión en la pantalla estaba un video de una parejita en la sala de su casa, el hombre le doblaba o le triplicaba la edad, ese tipo de videos de maduros con jovencitas se convirtieron en mis preferidos, y con ellos recordaba al señor albañil que me grito ...
... cuando pase frente a su trabajo o la mano en mi trasero del vigilante en la sala de cine, con cada video de maduros con jovencitas crecía en mi mente la teoría de que hombres maduros les gustan las jovencitas, a cada video crecía en mi mente si en la calle los hombres me miraban con esos ojos de deseo como el hombre del video que estaba viendo. Una vez al salir de la escuela, en vez de pedir el UBER que me llevara a mi casa, decidí irme en transporte público; al llegar a la parada baje emocionada y con muchos nervios porque para llegar a casa tendría que pasar frente a la construcción donde me gritó ese desconocido señor. Al llegar al frente de la construcción me desilusione porque no lo había visto, pero al pasar unos metros después un grito me saco de mis pensamientos. “¡Culito hermoso lo mueves como una profesional!”. Yo me quede parada, lentamente voltee hacia donde venia el grito, el hombre estaba parado a la orilla de la azotea mirándome, sobándose su entrepierna; la emoción se convino con el miedo, mis pies fueron los primeros en reaccionar para seguir mi camino, “¡Eso es mamita, mueve rico ese culo!”. Al escuchar este segundo grito, recuerdo perfectamente que en mi cara se dibujó una gran sonrisa. Sentí ese cosquilleo en mi vagina que cada vez era más familiar, e inmediatamente sentí la humedad que lo acompaña. Cada vez más dejaba de sorprenderme esa sensación extraña pero rica; la sensación de cosquilleo y humedad hacían que mi caminar cambiara, mis pasos se ...