-
Ismael tutor de putas. La dominación de Silvia
Fecha: 27/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Anacoreta, Fuente: TodoRelatos
... mejor y duermo como un bebé. Por la mañana Silvia sigue dormida. Me hago un huevo frito con bacon, me pongo unas fresas, un café con leche y un par de magdalenas y desayuno tranquilamente mientras reviso la información. Silvia se levanta poco después. Tiene una resaca de campeonato y está tremendamente avergonzada. - Muchas gracias Ismael, siento haberte fastidiado la noche, estoy muy avergonzada. - No te preocupes, luego me hago una paja - Jajajaja, si necesitas ayuda - Se te da bien? - Nadie se me ha quejado todavía. - Bueno, si tenemos en cuenta que anoche hubiera follado, creo que me lo debes. - Te ponen las viejecitas como yo? Silvia es una hembra de bandera, que además rezuma clase por cada poro de su piel. - Siempre he soñado con follarte , creo que ya te lo he dicho alguna vez. - Necesito una ducha que me despeje un poco y me devuelva la dignidad. Silvia tarda mas de media hora en volver y lo hace envuelta en la toalla del baño. Insinuante viene hacia mi y me la pone dura antes de sentarse en mis piernas. Ha aprovechado el tiempo, tiene un sutil maquillaje, los labios pintados y rímel en los ojos. Pongo mi mano en sus piernas y acariciándola voy subiendo la toalla. Las piernas están hidratadas, debe llevar de todo en el bolso. No puedo evitar comentar. - Estás espectacular Silvia sonríe - Cuando llegamos a cierta edad, cuanto menos nos vean al natural es mejor. - Al natural estás igual de buena- le digo agarrando ...
... una teta por encima de la toalla. - He sido una chica muy mala Ismael, creo que deberías castigarme. No creo que pueda negarme nunca a dar unos azotes en el culo, siempre con consentimiento de la afectada claro. Me pone muchísimo. Vuelco a Silvia y la coloco bien, levanto la toalla para dejar el culo al aire y lo acaricio. Está mas buena que muchas de mis amigas. Cuando le doy el primer azote con fuerza, grita y se agita, le doy otro igual de fuerte y vuelve a gritar. No sé si es algo nuevo para ella o simplemente está fingiendo. Sigo azotando y compruebo que es mas dura de los que ha fingido al principio. Paro cuando sus dos nalgas tienen un precioso tono rojizo. - Te toca demostrarme lo buena que eres comiéndome la polla. Silvia no se parece en nada a la mujer firme, elegante y segura de sí misma que conocía. Despeinada, con el rímel corrido, con los ojos de viciosa, me mira, deja caer la toalla y se arrodilla. Me saca la polla y me demuestra que es una experta. Controla el ritmo, lo sube y lo baja, aprieta lo justo con los labios, me chupa los huevos. Tengo que agarrarla del pelo y pararla porque estoy a tope. - Túmbate ahí- le digo señalando la mesa. Silvia se coloca boca arriba y se abre las piernas con las manos. Coloco sus piernas en mis hombros y la miro. - Follame duro- me dice- , destrozame. La penetro sin contemplaciones, aprieto sus tetas y la cabalgo muy duro hasta que siento como se está corriendo, gritando, suplicándome mas, hasta que yo ...