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Tres dias sometida por presidiarios (Cap III)
Fecha: 09/11/2025, Categorías: No Consentido Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
Novela completa disponible en Ámazon: https://amzn.eu/d/esyAbSq Capítulo III “El adiestramiento de Olga” -¿Como coño le puede gustar a esta puta que le pellizques la pipa?… Y otra cosa… ¿Como cojones lo has sabido?- Preguntó el Chirla al gigantón del Turbo. Se veía que entre los dos había cierta rivalidad por ver quién era el más macho y el más bestia, y esa rivalidad, la sufriría, la pobre Olga durante todo el fin de semana… -Pues verás chato, te lo voy a contar, aunque quizás no lo mereces… Yo tengo ese don.- -¿Qué cojones me estás contando?- -Muy simple, es algo innato en mí… Es como si supiera la parte más erógena de cada tía… Me ha ocurrido siempre… Quizás el hecho de tener también este pedazo de barra de carne, ayude bastante. Pero solo tengo que mirarlas un poco, escucharlas hablar, interactuar con ellas, aunque sean unas palabras y ya sé de qué palo va la tía… Y ya te digo que esta tía nos va a sorprender… Le van las cosas más extrañas que te puedas imaginar… Y ahora lo vas a comprobar.- -Escucha, puta… Quiero que mantengas los ojos abiertos cada instante… Quiero que mires y observes lo que te van a hacer estos dos, que me mires a los ojos cuando sientas este trozo de carne adentrándose en tu preciosa rajita - Dijo Guzmán “el loco”, mientras tiraba de sus piernas hacía el borde de la cama. Olga, aún con los estertores del intenso orgasmo que acababa de sentir, solo podía dejarse llevar. El Chirla, ...
... lamía toda su cara, sus mejillas, sus ojos. Besaba de la manera más burda y sucia sus labios, introduciendo su lengua y obligándola a ella a devolverle ese beso tan obsceno como soez… El Turbo, que tenía ese enorme y gigantesco rabo aun completamente inhiesto, Comenzó a dejarse llevar por sus más bajos instintos, y mientras le lamía uno de sus pechos, con sus grandes manos los apretaba, presionando, estrujando, y pellizcándolos. Pero ella no dejaba de mirar a los ojos al ser que tenía frente a ella, con su enorme pene, que podría medir perfectamente 18 o 19 cm, pero con un glande extremadamente grueso, por no decir anormalmente grueso… Era como una especie de champiñón grueso y negruzco, con la cabeza muy pronunciada. -¿Te gusta mirarme a los ojos verdad Puta?- Con ese enorme pedazo de glande, comenzó a acariciar los labios mayores de la joven, de abajo arriba, de arriba abajo… Mientras el Chirla, continuaba lamiendo su cuello y sus lóbulos… El Turbo, comenzó a dejar escapar su más animal instinto, y con sus enormes manos, abandonó sus pechos, fue directamente a sus grandes pechos, comenzando a palmearlos con la mano abierta, eran palmadas sonoras, de estas que no son muy dolorosas, pero hacen ruido, y picaban… Picaban mucho. Olga estaba concentrada en el dolor que estaba sintiendo con las enormes manos del Turbo que, no dejaba de palmear sus tetas, y a veces, bajaba hasta la barriga… De repente, sintió una invasión Inesperada, algo muy gordo, y muy ...