-
En hotel con maduro de 66
Fecha: 28/12/2025, Categorías: Gays Autor: Markos40, Fuente: CuentoRelatos
Hola, éste es mi primer relato y os voy a narrar mi primer encuentro con un hombre maduro en un hotel. Me llamo Miguel, tengo 32 años de edad y sin ser un cañón de tío tengo buena presencia en general. Soy un hombre masculino que le gustan las mujeres, he estado con varias y he sabido satisfacerlas adecuadamente, en parte porque la naturaleza me ha dotado de una polla, que sin ser enorme, tiene sus buenos 18 cm, gordita y curvada hacia arriba. Mi vida siempre ha sido la de un hombre heterosexual, por eso jamás hubiera podido imaginar que disfrutara tanto con la experiencia que a continuación os relato. La relación con mi novia estaba pasando por un mal momento y tras una discusión más fuerte de lo habitual decidí tomarme un tiempo de relax para reflexionar. Así que me tomé quince días de vacaciones, preparé una maleta y me alojé en un hotel al sur de España. Estaba en el paraíso, tranquilidad, piscina y buena comida. Por las noches bajaba al bar del hotel a tomarme una copa, me sentaba en una mesa y observaba el ir y venir de los huéspedes. Una de esas noches se me acerca un hombre ya entrado en años y con muy buena presencia. — Hola, he visto que estás solo, ¿te importa si me siento? —Me quedé unos segundos sin saber que decir, pero reaccioné y lo invité a sentarse. — Me llamo Diego… — dijo tendiéndome la mano… — Yo soy Miguel, encantado de conocerte Diego. — Contesté — Disculpa que te haya abordado de esta manera, pero llevo algunos días aquí ...
... solo y me apetecía charlar con alguien… — No te preocupes, no hay nada que disculpar, a veces apetece estar solo y otras no tanto… — Contesté… — Notaba que este hombre me miraba de una forma un tanto peculiar, es como si quisiera decirme algo y no se atreviese. — ¿Vienes mucho por aquí? — me preguntó — No, la verdad es que es la primera vez, necesitaba desconectar y este hotel me pareció un buen sitio. ¿Y tú? — Yo suelo venir con cierta frecuencia, cuando mi mujer se va a visitar a nuestro hijo aprovecho y también me doy mi escapada… — sonrió con cierta picardía. — Oye Miguel te puedo hacer una pregunta indiscreta? Pero no quiero que te ofendas… — Tiene que ser muy indiscreta como para poder ofenderme… — le contesté con una sonrisa para quitar hierro a la situación. — Si no quieres contestar lo entenderé y olvidamos el asunto, ¿Ok? — Venga dispara, que me tienes en ascuas. — ¿Te gustan los hombres? Joder, aquello si que no me lo esperaba, me quedé mirándolo sin saber si responderle o levantarme e irme, pero decidí abrirme ante aquel desconocido que probablemente no volviera a ver. — Lo primero que te voy a decir es que no me has ofendido, lo segundo es que a tenor de la pregunta intuyo que a ti si te gustan. Me voy a sincerar contigo y te voy a contar una historia que no le he contado nunca a nadie… — hice una pausa para aclararme las ideas y proseguí con mi historia. Hace algún tiempo entró un hombre a trabajar en mi empresa, rápidamente ...