-
Le fui infiel a mi novio
Fecha: 31/12/2025, Categorías: Infidelidad Autor: mariac, Fuente: RelatosEróticos
... quité de un tirón! Y luego la falda… ¡me quedé en bra y tanga nada más! Me miraban como si fuera un manjar y yo me sentía la diosa del sexo. Uno se me acercó y me besó otra vez, pero esta vez sin prisa, explorando mi boca como si quisiera saborearme entera. Otro vino por detrás y me bajó la tanga, metiéndome los dedos… ¡ay, deliciosooo! Sentí cómo me mojaba al instante, estaba tan caliente que creo que podía prender fuego. El tercero me desabrochó el bra y me tomó las tetas, chupándomelas como si fuera la última vez… ¡qué sensación! Me llevaron al sótano, que tenía unas alfombras grandes y cojines por todos lados… ¡el escenario perfecto! Ahí, niños, pasó lo inimaginable. Uno se arrodilló frente a mí y me abrió las piernas, metiéndose de lleno a comerme… ¡Dios mío! Su lengua era magia pura, hacía círculos y succiones que me tenían gritando en segundos. Mientras, otro me besaba y el tercero guiaba mi mano hacia su verga, que era enorme y dura como una roca. ¡Los tres! ¡No sabía a cuál mirar, a cuál tocar! Pronto me tumbaron sobre los cojines y el primero me montó… ¡pero por delante! Algo que mi novio casi nunca hace. Me penetró con una fuerza que me hizo arquearme del placer, era tan grande que sentía que me llenaba por completo. ¡Y duro! Nada que ver con los dos minutos de mi amorcito… este tipo me follaba como si su vida dependiera de ello. El segundo se puso de rodillas frente a mi cara y yo, sin pensarlo, me la tragué entera… ¡qué rico saberla en mi boca! Y ...
... el tercero… ay, el tercero se colocó detrás de mí y empezó a jugar con mi culo, preparándome para metérsela también. ¡Sí, niños! ¡Doble penetración! Algo que siempre quise probar… y fue tan intenso que creí morirme. Sentía sus vergas moviéndose dentro de mí, cada empujón me llevaba más alto, sus manos recorrían mi cuerpo, me apretaban, me dominaban… yo solo gemía como una loca, pidiendo más, más duro, más rápido. Los tres se turnaban, cambiaban de posiciones… a veces dos dentro de mí al mismo tiempo, otras veces yo encima de uno, cabalgándolo, mientras otro me besaba y el tercero me tocaba… ¡era un caos delicioso! Terminamos agotados, sudados, llenos de fluidos… y felices. Dormimos todos enredados en el sótano, como una bola de cuerpos satisfechos. Por la mañana, apenas abrí los ojos, vi que ya estaban despiertos… y excitados de nuevo. ¡No podían con ellos! Esta vez fue más salvaje, más posesivo… me tomaron como si fuera su juguete personal, me dieron por todos lados, me hicieron venir tantas veces que perdí la cuenta. ¡Y lo mejor! Le dijeron a mi novio, que amaneció con un guayabo terrible, que me había ido a mi casa temprano… y él se lo creyó. Así que yo, María, la novia fiel… pasé la noche y la mañana siguiente siendo la puta de sus tres amigos. ¿Me arrepiento? ¡Un poquito! Pero mi cuerpo… ay, mi cuerpo me pide más. ¡Qué voy a hacer con mi novio ahora! Cada vez que lo veo, recuerdo la noche de fiesta y me mojo al instante. ¡Uy, esto se va a poner complicado!