-
El secreto de papá (Parte 2)
Fecha: 02/01/2026, Categorías: Gays Incesto Sexo con Maduras Autor: James MezArt, Fuente: SexoSinTabues30
Como les había dicho en el relato anterior, había estado al pendiente de mi padre y de Lito. El solo pensar que papá estaba planeando en meter su verga en aquel culito redondo, pequeño y virginal me provocaba una erección, aunque después aparecían los celos ya que papá jamas se había animado a hacerlo conmigo aunque yo se lo había pedido en varias ocasiones. No lograba comprender porque papá buscaba otro culo teniendo a su disposición el mio. Ademas el sabía muy bien que yo lo deseaba. La novia de papá seguía trayendo a Lito a mi casa todas las tardes. Lito y papá buscaban pretextos para estar a solas, yo me negaba a salir para evitar que sucediera lo que mas temía. Pero papá no se iba a rendir tan fácil, por mis constantes interrupciones intentó salir con Lito pero hice hasta lo imposible para ir con ellos, me había dispuesto a hacerlo difícil para papá, pensaba que quizás así desistiría de su idea. Supongo que papá me notó a la defensiva y decidió tantear el terreno para saber que pasaba conmigo. Una mañana al despertar noté que mi padre estaba recargado en el umbral de la puerta de mi habitación vistiendo solo una trusa blanca. Era evidente que me había estado observando pues su erección era notoria.-Buenos días campeón. -Buenos días… que haces aquí? -Solo contemplo a mi pollo. Lo mucho que has crecido, ya casi eres un hombrecito. Papá se acerco y se sentó en mi cama mientras yo estiraba todo mi cuerpo. Mi viejo posó ...
... una de sus manos sobre mi pierna. La retire, pero papá volvió a insistir. Esta vez su mano se fue directamente a mi erección matutina, tomando con su mano mi miembro. -Papá, que carajo? -No hay nada mejor que una erección mañanera hijo, puedo sentir tu pito bien duro palpitando. Papá había comenzado a subir y bajar su mano por mi hombría, masturbándome suavemente mientras yo me entregaba al placer que su mano me daba. Sentía sus manos grandes acariciando mi verga y con su otra mano mis huevos, no había duda de que papá sabía como hacer disfrutar a un menor inexperto. -Habra días en lo que amanezcas cachondo hijo, una paja mañanera te ayudara a liberar esa tensión, nada mejor que una vagina o un culito pero cuando no se tiene a la mano no queda de otra. Papá escupió en su mano y paso su saliva por toda mi verga, provocando que esta resbale mucho mejor. -Contempla tu verga en todo tu esplendor hijo. Mira que dura la tienes. Mi pene se veía imponente, bien duro y con el glande al descubierto, se marcaban todas las venas y en la base se podían ver mis vellos recortados. Hasta a mi se me antojaba probarlo. -No es tan grande como el mio, pero tienes buena herramienta. Aun te falta crecer más Pollito, pero no dudo que ya andes haciendo feliz a mas de uno con este pedazo. Papá sonrió, me miro a los ojos y me dio un beso en los labios como solía hacerlo cuando yo era mas pequeño. -Te quiero campeón. -Papá… metemela, quiero ...