1. Sustituyendo a mi marido


    Fecha: 02/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: insaciable, Fuente: CuentoRelatos

    Como en el inter que mi marido y yo estuvimos separados, me convertí en una facilita.
    
    Este relato lo escribo a petición de mi marido, y es que él y yo, estuvimos separados cerca de dos años por diferentes motivos, uno fue que él se hizo de otra mujer y tuvo hijos, y fue la etapa en que yo me descoqué bastante, tenía sexo continuamente con gente que ni conocía, en parte por despecho, y en parte porque me encantaba sentirme libre de hacer lo que quisiera. Cuando volví con mi marido le conté casi todo lo que había hecho en ese tiempo y él se calentaba sobremanera, al punto que me pidió que lo escribiera. Y aquí estoy, empezando por el principio.
    
    La primera vez que lo hice después de la separación, fue con un amigo mutuo, yo había ido a un salón de baile del pueblo, había una feria, fui con una amiga que estaba también recién separada, así que nos la pasábamos hablando de nuestros viejos.
    
    Así estábamos cuando llegó Pepe, el amigo que decía, llegó solo y se sentó con nosotras.
    
    Él no es muy guapo que digamos, pero si es muy divertido y cuida su cuerpo, se puede decir que está “buenón”. Seguimos en el salón y mi amiga debía irse ya pues había encargado su niño con una vecina.
    
    Pepe, se ofreció llevarme a mi casa y me quedé con él, acompañé a mi amiga a tomar un taxi y me dijo:
    
    -Haydée, ahora no hay nada que te impida hacer lo que quieras, aprovecha y me miró con cara de complicidad.
    
    Seguimos platicando y las copas se me empezaron a subir, Pepe cada vez agarraba ...
    ... más confianza y seguido me abrazaba o me agarraba la pierna cuando se acercarme a decirme algo, yo sabía por dónde iba, pero me dejé hacer, total, no tenía a quien afectar con mi actitud. Estuvimos bailando una hora más.
    
    No sé en qué momento las cosas subieron de tono, él me decía cosas como “no sé qué haría yo con una mujer como tú en mi cama”, la música, las copas y los consejos de mi amiga me hicieron decidirme, me dije: “¿por qué no?”, estaba decidida a hacer algo con él esa noche, total, no tenía nada que perder con comerme una verga esa noche, y le pedí que me llevara a mi casa, yo estaba sola, mis hijos estaban de paseo donde una tía y llegarían el día siguiente.
    
    Llegamos a mi casa y lo invité a pasar, serví unas copas de tequila y puse música, y él me invitó a bailar, yo sabía sus intenciones, pero lo deje que el llevara la batuta, así que acepte bailar y nos abrazamos, podía sentir el bulto de su pantalón pegado en mi estómago, yo llevaba un vestido de tela muy delgadita arriba de las rodillas, y zapatillas, así que podía sentir su cuerpo como si yo no trajera nada.
    
    El respiraba en mi cuello y empezó a besarlo, yo solo me apreté más a él y el empezó a bajar sus manos hasta llegar a mis nalgas, y poco a poco levanto el vestido, me volteó a ver y me beso en la boca, fue un beso muy cachondo que hizo que me humedeciera como hace meses no lo hacía, yo ya tenía el vestido arriba del abdomen y trataba de desabrochar su cinturón, todo esto era lento, se puede decir ...
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