1. Las aventuras sexuales de Madame Pussy (3)


    Fecha: 03/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Madame Pussy, Fuente: CuentoRelatos

    Dejándolos exhaustos en el sillón me retiré al baño, me lavé para adecentarme un poco y me vestí para volver a mi habitación. Sólo pensaba en llenar la bañera y disfrutar de un buen baño caliente mientras en mi mente seguía sintiendo la pija de Ramiro adentro de mí.
    
    Mi habitación estaba al final del pasillo. Sali con los zapatos, el corpiño y la tanga en la mano y corrí hasta mi puerta. Pensé que siendo tan tarde, mi compañera de habitación ya estaría dormida, pero no. Abrí la puerta sigilosamente. La antecámara estaba oscura, pero veía luz por la puerta entreabierta del recinto donde estaban las camas. Voy acercándome despacio y escucho un ruidito que no logro identificar… lo conozco, lo he sentido… pero… ¿qué es?… llego hasta la puerta con intenciones de espiar hacia adentro y un segundo antes de asomarme me viene a la memoria la respuesta: ¡un consolador! ¡efectivamente!
    
    Ahí estaba Mariana, la seria, la aburrida, la mojigata de mi compañera de cuarto, tirada en la cama vestida únicamente con su corpiño, piernas abiertas y consolador a full… nunca había estado con una mujer, pero sería hipócrita si no les dijera que me subió un calor por la entrepierna que me hizo quedar sin aliento. Ella gemía y arqueaba la espalda mientras se autosatisfacía con ese aparatito y yo, parada del otro lado de la puerta sentía inundar mi vagina por enésima vez esa noche… de puro golosa quise ver más, y tratando de no hacer ruido empujé otro poco la puerta, pero a pesar de lo silenciosa ...
    ... de mi maniobra, Mariana giró su cara hacia mí y me quedó mirando perpleja por un segundo.
    
    —Perdón, —le dije y hui hacia el baño.
    
    Me desnudé y comencé a llenar la bañera tratando de volver a la pija de Ramiro para sacarme la imagen de la vagina de Mariana. La pija de Ramiro… adentro de mi… entrando y saliendo… mmm y ese ronronron del maldito consolador de Mariana interfiriendo… Me metí al agua, que estaba caliente pero no tanto como yo y comencé a tocarme.
    
    Entonces fue cuando se abrió la puerta y entró Mariana sin pedir ningún tipo de permiso.
    
    “Me estabas espiando”…
    
    “No, no fue mi intención, yo recién llegaba y…”
    
    “Ah ¿no? lástima, me hubiera calentado mucho que me hubieras espiado hasta el final, me hubieras dado un orgasmo todavía más grande… ¿Y de dónde venías?” Se acerca… “No me digas nada, ya me imagino a quien te cogiste. Contame, contame y nos calentamos las dos”.
    
    No podía decirle que a los organizadores del viaje, así que para salir del paso le inventé una historia sobre un empleado del hotel que me llevó a un subsuelo y me llenó de leche por todos lados sobre materiales de depósito.
    
    Se sentó en el borde de la bañera. Seguía como yo la había visto, con corpiño y nada más. Estiró la mano, agarró la botella de shampú, se echó un poco en una mano y me dijo: “a ver, vení, dejame lavarte, todavía tenés en el pelo olor a puta”.
    
    Comenzó a frotarme el cabello y la cabeza completa. La nuca, las sienes.
    
    Me fue empujando hacia adelante y se metió en la ...
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