1. MI HIJO ME CONFESO QUE ME AMABA, Y NO TUVE OTRA OPCION QUE CORRESPONDERLE.


    Fecha: 07/01/2026, Categorías: Hetero Incesto Autor: elgomosito86, Fuente: SexoSinTabues30

    Mi hijo es el amor más grande que tengo en la vida. Lo supe desde la primera vez que vi su carita, supe que haría lo que sea por él, mi amor no tiene límites. Y debido a esto es que paso lo que paso.
    
    Pensándolo bien, creo que solo era cuestión de tiempo para que termináramos así. Si una madre puede sacrificar su vida por su hijo por amor, entonces no es descabellado que una madre se entregue a su hijo por el mismo motivo.
    
    Mi esposo falleció cuando mi hijo tenía apenas dos años. Un cáncer de próstata se lo llevo. En realidad, fue su machismo, nunca se hizo un examen de próstata a pesar de que el medico se lo recomendó. Nadie le iba a meter un dedo en el culo a Roberto, «primero muerto antes que eso» Y así fue.
    
    No fue un buen esposo, pero afortunadamente era muy trabajador y astuto para los negocios, y gracias a eso nos dejó bien asegurados, a mí y Robertito, mi hijo.
    
    Si bien no sufrí nunca carencias económicas, el criar a un hijo sola fue muy duro. Yo hacía lo posible por llenar la falta de un padre, pero al final por más que lo intentara, se notaba la ausencia de una figura paterna. Y lo intente, trate de buscar un sustituto a su padre. Pero tuve siempre mala suerte, solo me buscaban por mi cuerpo, mas no por quien era yo. Desde chica ya los hombres me perseguían. A temprana edad desarrolle unos senos frondosos y un culo amplio, rechoncho. Todos me miraban con lascivia, hasta los profesores, hasta mis tios. Creo que por eso me case muy joven con Roberto, a los ...
    ... dieciocho años, y no me importo que el me llevara veinte años. Solo queria que me dejaran en paz, y si bien no se acabó el acoso, si disminuyo, ya tenía dueño, y los hombres respetaron eso. Y eso fue bueno.
    
    Así que cuando mi marido murió, intente buscar un hombre que me diera eso, respeto, respeto y que quisiera a mi hijo como si fuera suyo. Que ingenua fui, todos los que encontré solo querían satisfacer sus deseos, y una vez lo hacían ya no les importaba, me trataban mal a mí y a mi niño.
    
    Ya cuando Robertito cumplió ocho años deje de buscar, tire la toalla y decidí criar sola a mi hijo, si aparecía un buen hombre pues lo intentaría, pero nunca apareció. O tal vez si apareció en forma de un pequeño hombrecito, hombrecito que yo había traído a este mundo.
    
    Al ser solo los dos, mi hijo y yo, me volví una madre muy devota de mi hijo, mi mundo era mi hijo. Me volví muy permisiva. Que mi niño quería que le compre algo, pues tenga. Que quería ver televisión de noche, pues bueno, pero solo esta vez, Que quería comer tal cosa, pues tenga. Y así con todo. Y allí creo que esta el inicio de todo.
    
    Alguna gente vería la relación que tenía en esos años con mi hijo como no muy normal. Nos saludábamos con besos en la boca, dejaba que entrara donde sea a pesar que estaba bañándome o en el baño, cuando quería podía abrazarme, apretujándome las tetas o el culo al hacerlo. No me importaba, no le veía nada malo. Me resultaba gracioso como María, mi empleada doméstica, nos veía espantada ...
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