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¿Qué hago? (2)
Fecha: 08/01/2026, Categorías: Hetero Autor: Gorgeous7, Fuente: CuentoRelatos
Me desplomé en el sillón, la cabeza no paraba de darme vueltas, fui a la cocina a prepararme unos mates, con todo listo, volví al sillón para analizar la situación. En eso, una luz en mis pensamientos caí en la cuenta que, el del taller, no tiene mis datos, de hecho, ni se cómo se llama jaja, ni yo tengo sus datos, pero sé dónde queda, bien me dije, si quisiera volver a probar esa linda pija voy y listo, una bien. Con Gus es algo más complicado, sabe donde vivo, tiene mi número y trabajo en el mismo lugar que él, y además es mi superior, joder, estás jodida Andrea dije. Seguí tomando mates mirando a la nada, y volví a mis pensamientos, con Gus, no somos ni pareja, ni novios, ni amantes ni nada, o sea no tenemos compromiso, una voz del más allá me dijo, “¿tú Andrea estás enamorada de Gus?”, no dije, nooo y lo grité sin darme en cuenta. A ver el día de la fiesta de la empresa, me dejé llevar como una estúpida, y tuve sexo con Gus, y ya. Me pregunté, que tiene que ver haber tenido sexo, con que me regale un auto, nada me dije, si los informes que hago me salen bien, pues forman parte de mi trabajo, y por eso recibo un sueldo, y si quiere quedar bien, no me gusta, me hace sentir una prostituta, así que no me tiene que regalar nada. Pasó el sábado, me quedé más tranquila con el panorama planteado, al día siguiente domingo, me daba vueltas lo del auto, así que busqué el WhatsApp que me escribió y le puse, “Buen día Gus, pensé lo de tu propuesta, y no me tienes que ...
... regalar ningún auto, gracias pero no corresponde”. El mensaje lo envié, pero no le llega, maldición, mire el mensaje el resto del domingo y no le llegaba, qué diablos. Al día siguiente me preparaba para ir a trabajar, voy a ver el mensaje, y tenía el visto, “eyyy, no me claves el visto”, ya empecé mal la semana. Llegué a la oficina, mi amiga Gabriela me vio y me dijo, “que cara está la cebolla” jajaja. “Si, no hables”, fuimos a tomar un café las dos, y le conté, ella me miraba y cuando terminó el discurso me respondió. “A ver, lo que me contaste del auto, está bien lo que dices, él es un presumido, por otro lado, tranquilizate, el visto es porque viajó a un congreso a Europa, o sea si le vas a escribir no te va a responder, viene en dos semanas”. Yo abrí los ojos como dos platos, “y esa cogida que te diste con el del taller, se llama Miguel por si te interesa”, “queee, le digo, ¿tú lo conoces?”, “si, pero no me acosté con él, Miguel le consigue autos o le hace reparaciones, además está saliendo con una de acá de la empresa, la rubia de la oficina de personal”. Mi respuesta fue automática, “me estás jodiendo”, ella negó con la cabeza. Luego de la charla con Gaby, me dijo, “tranquilízate no es nada tan grave”. Así fueron pasando los días, un poco más tranquila, llegó el sábado, sabiendo ya todo y teniendo el panorama más claro, por la tarde me fui a lo de Miguel, si un poco suicida lo mío. Me puse una pollera, y una remera de tirantes, llegué al taller, no se escuchaba ...