1. Tres días sometida por presidiarios (Cap II)


    Fecha: 09/01/2026, Categorías: No Consentido Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos

    ... ella y comenzaron a observarla…
    
    Observaban sus pechos, su vientre, el enrojecimiento de sus mejillas ante el acto de miccionar ante esos desconocidos, mezclando con la vergüenza de sentirse tan expuesta…
    
    Acentuaba el morbo y la excitación de la joven que, involuntariamente echó su carita hacia atrás, abandonándose al más ancestral acto sumisivo.
    
    -¡Tío, yo quiero follarle la garganta!-
    
    Dijo el Turbo, con ese pedazo de nabo que, aun estando flácido, daba auténtico pánico verlo.
    
    -Tíos, ¿En serio os vais a querer follar a esta cerda, con ese coño tan peludo?-
    
    Dijo Jesús Guzmán, alias el loco, intentando convencerles de que primero la aseasen un poco…
    
    -Es que me pone muy burro, tal como lo tiene de greñudo la puta!…-
    
    -Pues venga… ¡Tírale a la puta!-
    
    Y con el beneplácito del loco, el Turbo agarró del pelo de Olga, que aún estaba sentada en el water con las piernas completamente abiertas y tiró de su cabeza hacia abajo hasta ponerla a la altura de su enorme verga, que ya se estaba poniendo endurecida solo de pensar en la situación.
    
    -Por favor… Por fav… ¡¡¡Ghhhhh!!!-
    
    Sin darle tiempo a nada, tiró de su cabeza e introdujo fuertemente ese trozo enorme de carne de al menos 7 cm de grosor y 21 cm de longitud.
    
    Al principio, Olga intentaba cerrar la garganta para que no entrase toda esa cantidad de carne, pero el Turbo con la mano abierta, le dio una fuerte bofetada en la cara que le dejó una Marca colorada…
    
    Al ver, la joven que no podría hacer nada ...
    ... al respecto, se vio obligada a dejarse hacer y permitió la total y completa invasión de esas dos decenas de centímetros en lo más profundo de su garganta.
    
    El Turbo, era un tío tan impetuoso, como bruto…
    
    Y sin el menor miramiento ni prolegómeno, comenzó un frenético mete saca dentro de la garganta de la muchacha que, inmediatamente comenzó a producir enormes arcadas, acompañadas de vómitos.
    
    -¡Tranquila, puerca, te terminarás acostumbrando a este tamaño!-
    
    Decía el Chirla.
    
    Mientras Olga vomitaba, grandes lágrimas, corrían por sus mejillas.
    
    Y mientras el Turbo violaba sin ninguna compasión, los preciosos labios de Olga, los demás observaban excitados la violenta escena.
    
    Tras varias arcadas, y vómitos…
    
    El gigantón, terminó corriéndose fuertemente dentro de la garganta de la joven que, sintiendo como esa cantidad ingente de esperma, recorría toda su tráquea, hizo el amago de volver a vomitar. Pero con un acto violento, el Turbo, tapó la nariz y cerró la boca fuertemente de la joven impidiéndole vomitar.
    
    -¡Trágatelo asquerosa!…
    
    Como escupas un solo miligramo de mi regalo, te voy a dar una paliza de verdad.-
    
    Olga, entre sollozos, tragó esa cantidad de esperma, espeso, caliente y con un sabor fuerte e intenso…
    
    -Yo esperare a que el loco la afeite…-
    
    Esa afirmación, complació a Jesús Guzmán que, sin perder un segundo le dijo:
    
    -Ya tengo el balde con agua y la navaja de afeitar…
    
    Súbela a la mesa, Chirla...-
    
    A continuación, el Chirla, la llevó ...