1. Noche de tormenta en la montaña con Isabel


    Fecha: 09/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: tupakins, Fuente: TodoRelatos

    ... ropa de repuesto, ya que pensaba volver a casa ese mismo día antes del anochecer, pero no había previsto la tormenta y es que según me comentó el hombre mientras cenábamos en el pirineo suele pasar eso muchas veces, las tormentas suelen llegar sin avisar que amanece un día soleado y a media tarde descarga una tormenta, no tan fuerte como la que estaba descargando esa tarde noche. Ya bajo la ducha me relajé con el agua caliente. Me encontraba casi a punto de salir de la ducha, cuando escucho que tocan a la puerta del baño, y al momento sin esperar respuesta apareció la mujer dentro del baño portando en las manos una toalla y algo de ropa.-- ella: Te he traído una toalla para que te seques y algo de ropa que espero puedas aprovechar, aunque por lo que veo no usáis la misma talla en casi nada o en nada.
    
    Me dijo la mujer sonriendo observando donde dirigía la mirada. Debido al nerviosismo al encontrarme desnudo y ver aparecer la mujer en ese momento, mi mente no procesó las palabras de la mujer sobre la frase de la misma talla en casi nada o en nada, lo entendí unas horas más tarde. La mampara del baño era de cristal, totalmente transparente y aunque me giré hacia la pared del baño lo más rápido que pude la mujer había podido contemplar mi cuerpo desnudo, como ella misma me lo confesó unas horas más tarde. Sin embargo, la mujer, intentando demostrar cierta normalidad me dijo:-- ella: La ropa pertenece a mi esposo, espero puedas aprovechar algo, sino detrás de la puerta hay ...
    ... un chándal viejo, pero está limpio. -- yo: Muchas gracias señora.
    
    Eme encontraba más que sorprendido, nervioso por la actitud de la mujer de entrar al baño sin avisar sabiendo que estaría desnudo. La mujer tras dejar la toalla encima de la pica y la ropa en uno de los percheros del baño, pude darme cuenta que observaba mi cuerpo desnudo transparentado en el cristal detenidamente bajando su mirada hacia mi entre pierna supongo que para poder ver mis atributos masculinos. Todo eso intentando aparentar cierta calma, naturalidad como si fuera su hijo mientras me preguntaba:
    
    -- ella: ¿Qué tal te ha sentado el baño, estaba bien caliente el agua?, a veces falla. Solo atine a responder.-- yo: Me ha venido muy bien, estaba bien caliente.En esos momentos pude observar mientras ella dejaba la toalla en la pica que Isa, la señora, era una mujer que pese a rondar los cuarenta años, quizás alguno más se conservaba muy bien. De una estatura que debía no superar el 1.60 y poco, más bien delgada, pelo claro tirando a rubio, media melena, de piel blanca con algunas pecas en que resaltaban claramente en sus mejillas, y con una silueta donde se podían apreciar unas bonitas caderas acompañando a redondito trasero, (culo), unos labios carnosos muy sensuales que invitaban a besarlos y unos pechos algo generosos para lo que era el resto de su cuerpo. Se podría decir que era una mujer atractiva, no guapa, pero si atractiva y deseable sexualmente. A en esos años me atraían las mujeres mayores, ...
«1...345...21»