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Noche de perversión
Fecha: 10/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: La mala, Fuente: TodoRelatos
... pantalón, toma su camisa y sale corriendo, silencio sepulcral por 10 segundos, nos miramos y se acerca, quitándose la ropa en el camino, me dice al oído que su puta lo hizo bien, le pido que para iniciar debe limpiar el desorden que dejo el buen mozo, abro mis piernas y le ordenó lamer hasta quedar limpia, sus fantasías tienen un precio y deberá pagarlo, el se pega mirándome fijamente y posa su lengua en mi mojada vagina, abre más con sus manos y siento su lengua hundirse dentro mientras pellizca sutilmente mi clitoris hasta hacerme estallar, el placer que solo el sabe sacarme, esto prometió y merece ser recompensado, me gusta darle placer de maneras diferentes y sin dudar de su masculinidad obedece, lo pongo en cuatro delante mio y lamo lentamente su virgen culo, siento un latigazo de placer que lo obliga a levantar la cabeza y gemir mis uñas acarician suavemente sus nalgas mientras me abro paso con mi traviesa lengua, una de mis manos aprieta su verga dura y firme mientras la otra ...
... comienza a masajear un poco para que mi dedo lo penetre lentamente, mi lengua y dedo se unen en compas bien sincronizado de placer, primero son gemidos tímidos, cuando comienzo a estimular su punto, va perdiendo de a poco el control, con su mano firme empuja mi cabeza y de vez en cuando me permite tomar aire, me calienta tanto verlo vulnerable a mi merced, el comienza a masturbarse fuerte mientras con la mano libre me comienzo a tocar también, grita de placer al estallar en un coito prostatico, me incorporo posando mis manos en sus nalgas, chupando suavemente hasta terminar, pero aun falta, se incorpora, su verga aun firme pide terminar, me sienta frente a el, en su rica verga me doy sentones que me hacen gritar, el placer me eriza la piel, siento sus manos tocarme toda y al oído su voz me dice que le encanta su puta obediente y lo mejor está por venir, nos corremos sincronizados entre gemidos, sudor y choques de piel húmeda, caemos exhaustos, una fantasía cumplida, una promesa de placer sin fin.