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Historias de oficina (2 de 2)
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Hetero Autor: BlancaLuna, Fuente: CuentoRelatos
Comenzó el invierno, definitivamente me encanta el clima de hoy, el trabajo se hace más liviano y es un descanso algo de lluvia en una tierra tan caliente como la de esta región. Todos están tan tranquilos que casi ni salen de sus oficinas, las llamadas han sido escasas y tampoco hay visitantes. La bodega está muy silenciosa, hoy no se reciben ni se despachan mercancías, Santiago el jefe de bodega aprovecha para arreglar unos papeles en su oficina, él es un hombre de piel trigueña de estatura media, 35 años de edad y contextura media, hace un mes se casó con Gina una digitadora del segundo piso que aunque es bajita tiene muy bonita cara, contextura gruesa pero lo que definitivamente más llama la atención son sus senos muy bien formados, redondos y firmes de talla 36, se pueden observar mejor en los escotes que ella prefiere usar en su ropa de calle, ya se podrán imaginar lo feliz que está la pareja es en su luna de miel, sin embargo no han podido viajar y vaya que lo necesitan. Me llama la contadora para que le ubique a Santiago, me dirijo a su oficina que está en la entrada a la bodega pero ya no se encuentra allí, dejó sus archivos abiertos en el PC y nadie en los pisos superiores lo ha visto. En el sepulcral silencio de la bodega me parece escuchar algo, he comenzado a sospechar que él no quiere ser encontrado, con mucha discreción me dirijo a la bodega y entre cajas y estanterías el ruido se hace más claro, me dejo guiar por él y muy al fondo en el rincón más ...
... oscuro puedo observar que Santiago y Gina están muy ocupados calentando sus cuerpos en este invierno, él la rodea con un brazo por la cintura mientras besa su cuello y ella acaricia su cuello con una mano y con la otra masajea su pene por encima del jean con firmeza pero sin afán. El uniforme de oficina de Gina va desapareciendo, primero desabrocha la blusa azul y su sostén habano resalta cuando él lo desabrocha sin quitarlo para besar sus senos, pegado a sus pechos como un niño, los disfruta los masajea, los muerde un poco mientras ella aprieta sus labios, él sube por su cuello hasta volver a besarla, y ella desabrocha el pantalón y con rapidez encuentra el duro y grueso miembro que libera del bóxer y estruja con su mano. Ya que comprendo las necesidades del nuevo matrimonio no tengo intención de interrumpir este momento de felicidad para ellos y para que decir mentiras también para mí, porque no quiero ni parpadear viendo como ellos dejan un poquito de su amor impregnado en el aire abandonado de la bodega. Ella comienza a gemir cuando el introduce su mano por el pantalón de tela que desabrocha y cae junto con la tanga dando espacio a su mano para masajear a gusto la vagina ya mojada de su esposa. Las piernas de ella se ven temblar cuando el da círculos con sus dedos en el clítoris y ella empuña con más fuerza el pene entre su mano subiendo y bajando, con el movimiento el cierra los ojos, baja su pantalón hasta las rodillas y con sus manos en los hombros de Gina la ...