-
Relato de una traición (1)
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Confesiones Autor: roxisexy71, Fuente: CuentoRelatos
... pasado ahí. A partir de ese momento, nuestros momentos de cercanía eran algo más cercanos que antes, buscábamos generar esos momentos, mi cuerpo recordaba y me excitaba con sus habituales caricias que nunca era subidas de tono, eran las habituales, pero ahora se generaba cierta electricidad entre ambos. Lo siguiente que ocurrió, ya de regreso, estábamos compartiendo con amigos una tarde de asado y piscina y estando ambos en la piscina y hablando con otros amigos, él estaba dentro del agua, pero apoyado sobre el costado con el agua hasta debajo de su pecho, sus piernas estaban abiertas, yo me acerqué para participar de la charla, el agua estaba en movimiento, a mí me llegaba hasta casi el cuello, por lo cual mi estabilidad no era muy buena, me movía mucho. En un momento, yo quede entre sus piernas, seguíamos conversando, pero sentí nuevamente su pija, debajo del agua, erecta, dura, rozar con el costado de mi cadera. Esta vez mis pensamientos se nublaron, dejé de aportar a la conversación, toda mi atención paso a ser su pija, ¿por qué ya estaba dura? ¿acaso él estaba deseando que yo me apoyara en él? ¿estaba ya fantaseando conmigo? No pude evitar dejar que el agua me moviera y generar más roces, ya sentía mi vagina mojarse internamente, disfrutaba de cada contacto de su pito duro con mi cadera. El seguía conversando como si nada, yo en cambio estaba super caliente y no podía casi interactuar en la charla. Para colmo, como yo me movía, sentía como su pito daba ...
... saltos cada vez que tomaba contacto conmigo sin que nadie lo viera. Ya a esa altura yo deseaba que se fueran todos y poder agarrar esa pija dura y pajearla y chuparla como una desesperaba, mis pensamientos en ese momento fantaseaban esas cosas, mientras el resto hablaba de ¡vaya a saber que! Esa noche yo garché como una loba con mi novio, estaba super excitada, se la chupé con los ojos cerrados imaginando que se la chupaba a nuestro amigo. A partir de ahí, algo cambió, las caricias eran diferentes cuando estábamos a solas, las conversaciones tocaban tomas sexuales más a menudo que antes, nuestras miradas eran diferentes, con cierta complicidad. Yo sentía culpa, por supuesto, pero el deseo era cada vez mayor. Siguió un viaje a Puerto Rico, al segundo día, mientras mi novio y mi amiga se fueron a supermercado a comprar provisiones, nos quedamos como tantas otras veces, solos. Yo tenía puesta una remera sin mangas holgada, no llevaba corpiño debajo, día de muchísimo calor, debajo un short muy corto. Él estaba con un short de baño y nada más, su torso desnudo, algo sudado. pero emanando un rico aroma a perfume. Sentados ambos en un banco a la sombra en el patio nos pusimos a conversar. Cerca el uno del otro, de pronto veo su mirada posada en mi escote, no digo nada, pero sé que está deseando que me mueva de alguna forma donde mis tetas se dejen ver más. Se que de costado mi remera va a dejar ver más si me inclino de cierta forma, me estiro hacia adelante ...