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La sumisión de Roberto 16 y fin
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos
... endurecieron bajo el ajustado vestido, y su respiración se aceleró. Finalmente, Ana se inclinó hacia adelante, sus ojos fijos en el rostro de Roberta. "Espera un momento... ¿Eres... Roberto?" La habitación se quedó en silencio. Roberta, con el corazón en la garganta, asintió lentamente. "¡No puede ser!" exclamó Ana Cruz, su voz llena de asombro. "La transformación es increíble." La excitación en la habitación era palpable. Vanesa, con una sonrisa satisfecha, se levantó y se acercó a Roberta. "Chicas, les presento a Roberta, nuestra nueva compañera de juegos. Y esta noche, vamos a divertirnos un poco." Sin más preámbulos, Ana Cruz se levantó y se acercó a Roberta. Con manos expertas, desabrochó el vestido de Roberta, dejándolo caer al suelo. La jaula de castidad brillaba bajo la luz de las velas, un recordatorio de su sumisión. "Vamos a disfurtar un rato," susurró Ana Cruz, sus labios rozando el oído de Roberta. Mientras Ana Cruz se ocupaba de jugar con las tetas de Roberta, Ana se arrodilló frente a Roberta, su boca buscando los testículos hinchados de Roberta. Roberta gimió suavemente, su cuerpo arqueándose hacia adelante. Vanesa, con una sonrisa pícara, se unió a la diversión. Sus manos exploraron el cuerpo de Roberta, sus dedos rozando la piel suave y las nuevas curvas. La atmósfera se cargó de deseo y dominación. Ana Cruz, con un strapon ajustado, se posicionó detrás de Roberta. "Prepárate, cariño," susurró antes de penetrarla ...
... lentamente. Roberta gimió, su cuerpo ajustándose a la invasión. La sensación era intensa, y la jaula de castidad, aunque aún presente, no podía contener su excitación. Ana, con los labios hinchados por los besos, se sentó en la mesa, abriendo sus piernas. "Ven aquí, Roberta. Muéstrame lo que puedes hacer." Roberta, con los ojos brillando de deseo, se colocó entre las piernas de Ana. Su lengua experta exploró los pliegues íntimos, provocando gemidos de placer. La habitación se llenó de sonidos de placer y dominación. Vanesa, con un dildo en la mano, se acercó a Roberta. "Ahora, monta esto como la buena chica que eres." Roberta, con los ojos cerrados, se sentó en el dildo, cabalgando lentamente al principio, y luego con más intensidad. La jaula de castidad rozaba contra el dildo, creando una sensación única. Las tres mujeres mientras, se movían al unísono, sus cuerpos entrelazados en un baile erótico y disfrutando jntas. Vanesa y Ana Cruz se besaban apasionadamente, sus manos explorando sus cuerpos mientras observaban a Roberta. "Más rápido, Roberta," alentó Vanesa. "Déjate llevar." Roberta, con el rostro enrojecido y el sudor perlado en su frente, aumentó el ritmo. Sus caderas se movían con urgencia, buscando el clímax que se avecinaba. "¡Ahí!" gritó Roberta, su cuerpo temblando mientras alcanzaba el orgasmo. La jaula de castidad brillaba bajo la luz, un recordatorio de su sumisión y placer. Las cuatro mujeres, exhaustas y satisfechas, se colapsaron en la mesa. La ...