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Mi hermano me compra mis tangas parte 2
Fecha: 18/01/2026, Categorías: Incesto Autor: DanaeG, Fuente: TodoRelatos
Hola, chicos, soy Danae y aquí estoy de vuelta para contar mis pequeñas historias. Les cuento ahora qué sucedió después de que salimos mi hermano y yo del mercado, el día que me compró varias tangas. Lo conté en mi relato anterior. Nos dirigimos a la parada del bus; hacía bastante calor, así que tomamos el primero que llegó. Al subir, nos fijamos en que venía mucha gente, casi lleno. Los que viven en México han de saber que así es el transporte público acá; los choferes suben y suben pasajeros hasta que no cabe ni un alfiler. Se ocupan todos los asientos y el resto viaja de pie. Pues así íbamos, viajando de pie en el trayecto. David (mi hermano) se paró detrás de mí y se sostenía con una de sus manos del tubo que corre por encima, que justo sirve para eso, para que los pasajeros nos sostengamos. Yo, como estoy bajita de estatura, me cuesta sostenerme de ese tubo; está demasiado alto. Estiraba mis pies casi poniéndome de puntitas para alcanzar el tubo. Como les conté, antes de salir del mercado por traviesa, había ido al baño y me había quitado mi calzón y me había puesto una de las tangas que había comprado (tangas que mi hermano David había pagado por ellas. Lean mi anterior relato para entender mejor). Este día llevaba una blusa de color rosa (mi color favorito) que tiene escote muy pronunciado y es descubierta de los hombros. Es cortita y deja también descubierto mi estómago, dejando ver mi ombligo. Al frente tiene un cordón que se anuda y hace que la tela ...
... se ciña a mis pechos apretándolos y haciéndolos ver más grandes. Una minifalda color beige y zapatos negros de tacón alto que me hacen ver más alta. Un bolso de mano color blanco con un corazoncito rojo. Yo estiraba mi mano para tratar de alcanzar el tubo, y con la otra mano sostenía mi bolso. Mi hermano hacía lo mismo, con una mano en el tubo y en la otra la bolsa con las cosas que había comprado. En cada frenada o arrancón del bus, yo casi me caía. Aparte de que, al estar parada casi de puntitas, mi minifalda se levantaba y seguramente todos los que venían sentados a mi alrededor podían ver mis nalgas. Cada que el camión frenaba de golpe o aceleraba, yo hacía esfuerzos por sostenerme para no caerme, y un par de veces vi al hombre que estaba sentado justo detrás de mí que miraba mi trasero sin perder detalle. Lo más seguro es que tenía una vista completa de mis nalgas. Me arrepentí de haber hecho mi travesura de ponerme la tanga. "Agarra las bolsas con tus manos, yo te sostengo", me dijo David para luego enrollar su mano por mi cintura. Yo tomé mi bolso y la bolsa plástica donde llevaba sus figuras y DVDs, y él con una de sus manos se agarraba al tubo, mientras con su otro brazo me sostenía fuerte por la cintura y al hacerlo me apretó fuerte contra él. Seguimos el trayecto y dejé de ir en riesgo de caerme, y estaba bien. Pero surgió otro problema. O no sé si decirlo problema. Al ir en esa posición, mis nalgas quedaron pegadas al cuerpo de mi hermano, o mejor ...