-
CONFIESO MI INTEMPESTIVA INFIDELIDAD
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Infidelidad Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30
... empecé a meterla en mi boca, algo que nunca hice con mi esposo porque él es muy tradicional y jamás practicamos sexo oral. Me engolosine con su verga y no deseaba parar, siendo la primera vez, no quería perder la oportunidad. Pero él me detuvo, me levanto, me pidió que me acostara y cuando lo hice, separó mis piernas y él sumergió su cabeza en mi sexo y sus labios y lengua comenzaron a hacer maravillas. Por momentos sentí una penetración de su lengua en mi concha y luego pasó a succiones y caricias con su boca en mi clítoris y a este ritmo empecé a disfruta algo tan especial que nunca experimente con mi esposo, llevándome a un estruendoso orgasmo en el que perdí al menos por medio minuto la conciencia, sintiéndome volar gracias a la excitación total de mi cuerpo. Él al escuchar mi escandalo se detuvo, me dejó reposar y a continuación deslizo su cuerpo sobre el mío, al tiempo que yo separé mis piernas y cuando nuestros sexos se encontraron sentí como su verga tocó mi concha, primera vez desde que me casé, sentía la verga de otro hombre, que no fuera mi esposo. Por un milisegundo, pensé en detener la penetración, pero no era justo después del orgasmo que él me había regalado dejarlo excitado y frustrado. Entonces deslice mi mano por en medio de nuestros cuerpos tome su verga la lubrique en mis abundantes flujos y la ubiqué a la entrada de mi concha. Él comenzó suavemente la penetración entrando y saliendo poco a poco y así continuó hasta que tocó fondo. No sé porque estaba ...
... experimentando tanto placer al sentir su verga entrando en mi cuerpo, si en el pasado muchas veces lo hizo mi esposo. La excitación fue creciendo, entonces levante mis piernas y las cruce rodeando la cintura de mi jefe, como si no quisiera que se fuera, pero en realidad con esto quería tener una penetración más profunda. Al comienzo fue suave acompañado de besos intensos, y luego, el crecimiento de la excitación fue mutua, confesándonos que desde hacía días los dos estábamos deseando compartir estos momentos de intimidad. Como aún no era media noche y estando presente el deseo de estar juntos compartiendo sexo, compartimos otras copas en medio de una conversación de novios y luego sus caricias me motivaron, le correspondí con un beso y él me pidió me acomodara de perrito, algo nuevo para mí, porque mi esposo nada de innovación o variación siempre lo mismo. Él se acomodó detrás de mí y su verga fue perdiéndose en mi concha y así sentí mayor penetración, además que el mayor grosor comparada con la verga de mi esposo, me hacía sentir que tenía un macho dominándome. Él me tomo por las caderas y las penetraciones iniciales fueron creciendo en su rudeza, lo cual me gusto y le pedí que me follara con más intensidad y él se esmeró por darme gusto, alcanzando un nuevo orgasmo, mientras él resoplaba a mi espalda y a continuación dejo toda su carga de semen en mi interior. Nos quedamos pegados un par de minutos hasta cuando su miembro se recogió y salió, comenzando a fluir su semen de mi ...