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El proceso de Violeta
Fecha: 27/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: PobreCain, Fuente: CuentoRelatos
Era su tercera visita a la casa y estaba emocionada. La puerta se abrió incluso antes de tocar el timbre, al cerrarla tras de sí y sin sacarse el abrigo comenzaron a fabricar un beso que aún duraba estando ya ambos desnudos sobre la enorme cama; Violeta tendida sobre su amante que la apartó un instante para preguntarle. .-¿Cómo estás? .-¡Contenta de estar contigo! Continuaron con ese beso mientras ella comenzaba a moverse de lado frotando su pelvis con el hirsuto sexo de su amante, que ansiaba penetrarla pero que esperó pacientemente que fuera ella quien tomara la iniciativa; el camino había sido tortuoso hasta llegar a ese punto y no quería que la magia se esfumara por unas prisas del todo innecesarias. Poco después la mujer separó la pelvis lo suficiente para guiar el sexo de su amante y fue bajando lentamente, para sentir como la invadían al mismo tiempo una sensación maravillosa y esa barra de carne que tanto placer le había proporcionado hasta el momento y que deseaba lo siguiera haciendo. Fue más que sexo, la comunión perfecta entre maestro y alumno, equilibrio entre pasión y cariño, un gran derroche de lujuria rodeada de las más delicadas muestras de entrega. Pasaron horas en una sucesión de momentos de ensueño; después de una primera tanda de orgasmos en que Violeta se dejó ir quedando a merced de Abel, que fue racionando sus embestidas para evitar correrse y hacerla llegar en repetidas ocasiones, por fin ambos llegaron al éxtasis al tiempo y con ...
... una explosión de júbilo quedaron abrazados y en silencio. Cuando Violeta se movió fue para quedar junto a Abel, tomándole una de las manos y a media voz comenzaron a charlar y aunque ella pretendía saber lo que los había llevado a estar juntos, él solo se dedicó a acariciarla y recalcar todas y cada una de las cosas que le gustan de ella y que a toda mujer gusta oír. Al rato fue ella la que retomó iniciativa y comenzó a besar el cuerpo de su amante, algo que nunca había hecho pero que le pareció oportuno, llegó al sexo y a pesar de que en las pocas ocasiones en que había tenido uno tan cerca de la cara no le había atraído en absoluto y más bien le había desagradado porque fue algo forzado; en esta ocasión lo miraba con curiosidad fijándose en cada pliegue de la piel, en cada oscura vena que la recorre por doquier y que a pesar de que le da una apariencia terrible la tenía fascinada. Acercó sus labios y comenzó a besarla con suma delicadeza primero y con ansia después, al comprobar la lógica reacción ante sus caricias, entonces y haciendo una pausa preguntó. .-Me gustaría saber cómo llegaste a mí. ¿Me lo contarás? Abel se resistía a abordar ese tema pero tenía claro que ante una petición tan directa no podía escabullirse. .-¿No te enfadaras al conocer la forma en que me he comportado contigo? Nunca pretendí perjudicarte. .-Eso ya lo sé tonto, pero quiero conocer todos los detalles. ¡Soy mujer! Ante todo, quiero que entiendas que a pesar de las mentiras y ...