1. De vecino a puta sel super


    Fecha: 28/01/2026, Categorías: Gays Autor: papuchi071, Fuente: TodoRelatos

    ... alegría, que cambió incluso la expresión de su cara y me saludó.
    
    Chico 2: Hola amigo…. ¿Tu querer más comida hoy?
    
    Yo: Si, vengo a buscar algo para cenar.
    
    Chico 2: Tu saber cómo hacer para no pagar, amigo…
    
    Yo: Si, ya lo sé, ya lo sé… Pero hoy yo puedo pagar lo que compre con dinero.
    
    Chico 2: No, no… Tu no pagar nada… Mi primo dejar muy claro que tu no pagar comida, que tu pitiuta de él y nuestra. Que tu pitiuta del súper.
    
    Yo: A ver, a ver… Yo no he decidido nada sobre eso y además, yo no puedo hacer todos los días como ayer.
    
    Chico 2: Si, claro que si tú puedes hacer todos días. Tu buen culo… Tú ir a almacén y allí estar mi sobrino. El hablar con Harid, mi primo. El contar todo y tú ser piuta de súper. El querer conocer a ti.
    
    Yo: no, no, no… Hoy no. Hoy solamente quiero pan y salchichas y me voy a mi casa.
    
    Chico 2: No, no… Tú no puedes ir, tu mujer de Harid, y Harid ordenar tu hoy con sobrino. Por favor… Tu ir almacén… Yo no problemas…
    
    Y como el día anterior, el chico me hizo una seña con la mano alargando el brazo y haciendo como que le acompañara de nuevo. Como si la decisión ya estuviera tomada y yo solamente tuviera que obedecer y punto. De hecho, tuve la sensación de que realmente esa decisión ya estaba tomada y que yo debía acompañarle.
    
    Y la verdad…, es que esa sensación de sumiso al cual su amo dominante le da órdenes y que tú, solamente te tienes que limitar a obedecer y callar, me gustaba, me gustaba cada vez más. Me hacía sentir ...
    ... distinto, especial, ilusionado, único, importante para ellos. Tener la sensación que eres la puta esclava de aquellos hombres primitivos, que no tienes ni siquiera el control sobre ti mismo porque ellos deciden por ti, que eres un simple objeto para su uso y disfrute y además, que te hagan sentir muy puta y muy zorra, me estaba ya poniendo muy caliente, porque sabía perfectamente para qué eran esas órdenes y lo perra que me ponían.
    
    Yo: no, por favor, hoy no puede ser.
    
    Chico 2: Tu hoy puedes y mejor no desobedecer órdenes de Harid. Harid es dueño y tu obedecer. Harid enfadar mucho.
    
    Me agarra del brazo y me fuerza a acompañarlo al almacén y yo me dejo llevar, porque en el fondo, soy una putita y lo se… y me van mucho las pollas de buenos machos. A llegar ahí, veo al fondo del todo, sentado en aquel sofá rónico, a un chico indio o paquistaní del mismo aspecto que ellos, piel oscura, pelo negro como el carbón, con un excelente corte de pelo, alto y delgado, bien afeitado y bien vestido. El chico era mucho más joven que ellos, debía de tener unos 18 o 19 años acabados de cumplir. Estaba totalmente apalancado en el sofá, espatarrado con las piernas totalmente abiertas y estiradas hasta el suelo, con el culo sentado solamente en la punta de los cojines y la espalda totalmente estirada hacia atrás y con solamente los talones apoyados en el suelo, mirando videos con un teléfono móvil en la mano.
    
    El chico que me acompañaba empezó a hablar con él en Paquistaní como indicándole al ...
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