-
METAMORFOSIS 257
Fecha: 31/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo con Maduras Autor: Betelgeuse, Fuente: SexoSinTabues30
... hizo un bulto en su parte delantera del pijama, la punta del dedo índice topaba el prepucio, una vez humedecido lo sacó del pijama, se llevó el dedo a la nariz β¡qué rico huele!β el pequeño de tres años y medio sonreía mientras le besaba el pelo aquel militar β¡ahora prueba de tu pajarito!β el dedo del militar pasó por la nariz del pequeño, β¡mmm!β β¡qué rico huele!β β¿verdad?β le acariciaba el pelo, la maño deslizó el pijama mostrando el penecito β¡mmm!β β¡qué lindo está!β β¡bello!β β¡como tú mi amor!β le dio besos en la mejilla uniéndolas luego viendo ese penecito que se iba poniendo erecto, β¡mira!β β¡mira!β β¡cómo se pone!β β¡mírale!β β¡mírale!β el niño estaba atento a los dedos que estiraban el prepucio que recubría el glande del penecito, al pequeño nene le vino un suspiro que eso le hizo reír al militar, luego a dos dedos deslizaba el prepucio viéndose apenas la punta del glande recubierto por esa piel, las mejillas estaban unidas teniéndose cierto calor viendo esos movimientos de dedos en el pene, tiempo después escuchó unos pasos venidos desde el fondo del pasillo que daba a la cocina, y de inmediato la mano salió del pijama, Otilia llegaba con una charola trayendo panecillos con jalea y jugo, decía el militar que no se hubiese molestado tanto, a lo que la mujer contestó que eso era muy poco presente para la ayuda de seguridad que él brindaba en la estancia con un grupo de soldados los cuales algunos jugaban con el niño, de inmediato el pequeño se puso en pie ...
... firmes haciendo el saludo militar lo que hizo reir a los presentes, en ese momento ya era media mañana, era el momento de cambiar su uniforme por el de civil para acogerse a su tono de franco, le quedaban un par de días en el sector, deseaba pasear por el pueblo y despedirse luego de los amigos que había hecho en el sector que por ahora estaba libre de guerrilla, el militar pidió que exprese su mensaje de despedida a los patrones Valdés que ahora se encontraban en la capital y vendrían la semana próxima, además, en un tono suave se despedía de Otilia enterándose de su pronta partida, se quedó triste, le contuvo las manos y su mirar delataba su simpatía y algo más que el militar sintió al despedirse con un sentido y prolongado abrazo, vio los ojos enjugados en lágrimas de la atenta mujer diciéndole que su ausencia va a causar mucha pena, el militar le dio un beso en la mejilla y otro en la frente lo que hizo sonreír cabizbaja a la mujer, abrazó al niño dándole besos al marcarle y al ponerle en pie le dio muchos besos en la mejilla, viéndole a la mujer dijo que hubiese querido que en algún tiempo tener un hijo como él, Otilia y el militar se miraron fijamente a los ojos sonriendo, se entrelazaron las manos fuertemente sin dejarse de mirar, ese cumplido que el militar hacía era para disimular los verdaderos deseos hacia el pequeño, las manos se fueron deslizándose, separándose no así su mirada atenta entre ellos, el militar se sentó en el jeep, ella se acercó con el niño marcado, ...