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Mi cuñado marroquí 2 (Cap III)
Fecha: 06/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... realmente se merecía. Habían pasado como diez segundos de hostias, y fue el tiempo necesario para que yo pudiese levantarme y unirme a la fiesta. Y por supuesto mi objetivo no podía ser otro que el bastardo de mi cuñado. Mientras Lenka soltaba hostias a base de bien a Hakim y Aziz, Abdul estaba frente a mí… -Por fin, estamos frente a frente españolito de mier…- Sin dejarle terminar, le lance una hostia en toda la nariz, que se la partí. Comenzaba a sangrar, como si de un cerdo en el matadero se tratase, se echó la mano a la nariz y me miró con una cara de odio y rencor insuperable. Finalmente, y tras un reguero de sangre se fue hacia mí para golpearme sin conseguirlo, yo tenía la adrenalina por las nubes, y esquivando el primer golpe, volví a impactar otro en su boca. Partiéndole el labio. Con solo tres kates que impactaron en su cara, sentí que, si le daba un par más, lo iba a dejar para vender cupones de la once. De manera que finalmente, le grité. -Escúchame, imbécil. Si no quieres que te mate, vete al rincón de la habitación y te quedas quieto.- Mis palabras, mi seguridad, mi tono de voz, hicieron mella en él, que haciéndome caso, se dirigió al lado opuesto de Miranda y se quedó sentado en el rincón de la habitación… No dejaba de observarlo con mi mirada de dureza, y con la mano lo señalé, haciéndole hincapié de que no se moviera del sitio. A continuación, me fui directo a por Aziz, y aunque Lenka los tenía ya blanditos a base de ...
... golpes, yo terminé de desequilibrar la balanza. Y en un minuto los teníamos a los dos fuera de combate. Lenka terminó la faena y los maniató a los tres. -Henry me dijo que llamase a la policía. Pero no hemos conseguido que vinieran, ni siquiera diciéndoles que el mierda este, que se había fugado estaba aquí.- -Posiblemente sea porque igual no lo quieren volver a encarcelar.- -¿Tú crees?- Sin pensarlo, me dirigí a Miranda, que seguía doliéndose del costado. Le acerqué su ropa y se vistió, junto con Laura y Mila. -Ustedes dos, vais a tener una charla conmigo cuando lleguemos a casa… Y tu…- Miré a mi esposa, con una mirada dura, reprochante y escrutante… Esa muchacha me miró con una expresión de temor, de súplica, pero sobre todo, de miedo a la pérdida… Veía en su mirada que tenía pánico a perderme. Y por un momento quise recrearme en esa sensación. -¿Sabes a cuánto estás de que me vaya de tu vida, zorra?…- La mirada de Miranda, inundada en lágrimas, sus preciosos ojos del color del océano, comenzaron a volverse aún más acuosos, su expresión de súplica, de terror, pero sobre todo de amor, me imploraban que lo pensase y lo meditase. -¿Qué vamos a hacer con estos?…- Me preguntaba Lenka, con su genuina aura de autosuficiencia que me asustaba y atraía a la vez. -Haré un par de llamadas, me deben un favor en mi trabajo e intentaré acelerar que hagan su trabajo como dios manda.- -También podríamos hacer algo Marco…- Yo la miré con expresión ...