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La hermosa amiga de mi sobrina (parte 3)
Fecha: 09/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
Inaugurando el culito de Pamela. Carito la ayudo a Pame a levantarse mientras le decía que era su turno, se sentó sobre mí dándome la espalda y poniendo mi pija en su culito, moviéndose lentamente la comió entera. Pame miraba todo asombrada. -“¿No te dolió?”, preguntó. “En las tres experiencias que intenté el sexo anal o no pude o me dolió mucho y ni lo gocé”. -“Ahora que termine conmigo, mi papi te va a mostrar que lindo que es el sexo anal bien hecho, ¿no papi?”, le dijo Caro. -“Si, así es. Pero ayudame con Carito”, le dije a la morocha. “Mientras disfruto su culito, abrazala, acariciala, lamela”. Pame se puso de rodillas frente a Caro y se besaron y le chupó los pezones. Yo le tomé una mano y la llevé a la conchita de Caro indicándole a la morocha que la acaricie ahí mientras yo le tomaba las tetas a mi nena y le cogía el culo. Fue demasiado, en menos de tres minutos la sacudió un orgasmo mientras se refugiaba en los brazos de su amiga. La ayudamos entre los dos a sentarla en el sofá y me dediqué a Pame. La llevé a la cama, la acosté boca arriba y me dediqué a lamerle la conchita y chuparle el clítoris mientras mi dedo lubricado suavemente jugaba en la puerta de su culito. Mientras se calentaba por mi boca comiéndole el chocho, la colita se iba calentando y permitiendo a mi dedo entrar. Después cambié mi dedo por un dildo, le apliqué el vibrador mientras seguía chupándola. Cuando acabó, su culito estaba bien dilatado. La puse boca abajo, le volví a ...
... lubricar y me acomodé sobre ella poniendo mi pija en su colita. Se notaba que estaba expectante y tensa, pero sin negarse. Me llevó un largo rato de puertearle el culito hasta que entró la cabeza y ella se sobresaltó. -“¿Te duele Pame?” -“No, no. Apenas. Esperá un poco” -“Aflojate y dejá que te coja toda, vas a ver que lindo”, le dijo Caro que se nos unió, acostándose al lado de su amiga, acariciándola y dándole piquitos. “Después vas a querer que siempre te haga la cola, te lo juro. Mirame a mí y solo pensá en como vas a disfrutar” No sé si la cercanía de su amiga la calmó y se fue aflojando o la calentura barrió con sus temores, pero mi pija entro suave y delicadamente hasta enterrarse en ese culo precioso. Pame jadeaba, estrujaba las sábanas y gemía mientras Caro la besaba. Al rato ella misma se movía para recibirme entero y en poco tiempo estaba culeandola con todo mientras la morocha se contorsionaba bajo mío hasta acabar con un grito, abrazándose a la almohada y mordiéndola. Me quedé un rato dentro de ella gozando su cola y después me acosté a su lado. -“ Vení Pame, vamos a pajearlo a Erni”, dijo Caro. “¿Viste alguna vez saltar la leche ¿no?, Vení”. Y las dos se dedicaron a masturbarme, acariciarme los huevos, decirme de todo hasta que acabé con mis manos en las colas de ambas y ellas disfrutando de ver mi acabada. Las dos me lamieron hasta no dejar ni gota de semen y se acostaron, una a cada lado mio, las abracé y les pregunté si habían disfrutado el ...