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La sorpresa de Soraya
Fecha: 12/02/2026, Categorías: Hetero Autor: MIKE25, Fuente: CuentoRelatos
... quedamos en ropa interior los dos, dando vueltas en el sofá, Soraya se levantó y me dio la mano para ir a la habitación, era el momento de aliviar el gran calentón, yo me levanto le di mi mano pero en vez de dirigirme a la cama la agarré y la monté encima de la mesa del comedor. Ella se quedó algo perpleja, pero no le disgustó mi propuesta, me abrazó con su brazos y sus piernas y nos unimos en mil caricias y besos. Pero aquello por momentos se nos escapaba de las manos y queríamos los dos más… empecé a besarla por el cuello y bajé hasta su gran canalillo, allí entre sus preciosos pechos estaba mi cara besándola mucho que su fino sujetador dejaba ver y mis manos que antes estaban ocupadas en moldear los muslos que me rodeaban por mi cintura empezaron a subir por sus curvas hasta que consiguieron su objetivo, desabrochar el sujetador para poder tener ante mi sus pechos al completo… Una vez al descubierto empecé a besarlos por todas partes mientras los sostenía con mis manos, fui poco a poco hasta llegar a sus tostados pezones, pequeños besos que al llegar a sus pezones dejaron el puesto para que mi lengua jugara su papel… (yo podía sentir el acelerado ritmo de su corazón). Y por fin llegó la gran sorpresa, algo que nunca antes me había pasado. Mi lengua empezó a hacer círculos sobre su pezón que lo tenía más duro que nunca, le agarré el pecho con una de mis manos para lamerlo, cosa que le encantaba y cual fue mi gran sorpresa que justo antes de que mi boca contactara ...
... con aquel tesoro… vi como empezaba al formarse una gran gota de leche, ¡Dios mío! me quedé maravillado y no sabía muy bien que hacer. Soraya me agarró la cabeza por detrás y me la llevo hasta su pecho para que me deleitara con aquel manjar que su cuerpo me ofrecía y claro yo gustosamente lo bebí, chupaba muy delicadamente pero cada vez más aumentaba la firmeza, no siempre salía leche además alternaba un pecho con el otro y los chupetones eran algo más fuertes, como si quisiera exprimirla, sacarle todo su jugo y ello a Soraya le ponía por las nubes, gemía y gemía hasta que tuvo un gran orgasmo y se quedó recostada encima de la mesa… Sin dudarlo le quité su tanga que estaba bastante mojadito, ella seguía teniendo pequeños gemidos cuando de repente soltó uno muy grande. —¡Oooh! Coincidió claro está cuando mi boca empezó a comerle su conejo, abría bien mi boca para que todo su conejo disfrutara y mi lengua se alternaba los distintos sabores de los dos deliciosos postres de Soraya, me encantaba ver como Soraya disfrutaba conmigo, mi lengua recorría sus adentros mientras ella jadeaba como loca y arqueaba su cuerpo. Al rato yo me bajé mis gayumbos dispuesto a unirme con ella por aquella puerta que seguía chorreando… aproximé a Soraya al borde de la mesa, ella aún dentro de su estado de éxtasis comprendió aquel movimiento y se dispuso a recibirme y sin ningún esfuerzo la penetré fue increíble con la facilidad que nos unimos y la sensación de placer, parecíamos estar ...