1. Una mansión que acoge infinidad de orgías (20) Fin


    Fecha: 13/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: El Manso Embravecido, Fuente: TodoRelatos

    Julián y Marisol deciden personarse en la habitación donde los pijos neocon quieren zafarse de la autoridad de los chicos congoleños. Los guardas de seguridad ponen en su sitio a las duquesas guarras y a sus sarasas pijos. Marisol ordena:
    
    --A partir de ahora se hará lo que nuestros aliados congoleños y nosotros ordenemos. Las habitaciones n.º 19, 27 y 29 están libres y vacías. Nuestros amigos congoleños llevarán a esta panda de asquerosos conservadores democristianos y liberales hasta allí, repartiéndolos por las tres habitaciones.
    
    Julián toma la palabra y continúa diciendo:
    
    --Exactamente. Y también meteremos en ellas al presidente de la mansión (el arzobispo de la zona, don Pelayo), y a los y las veinte directivos-accionistas, entre ellos a don Benedicto (el párroco de la barriada de Jorge, uno de nuestros compañeros), y a don Alfonso (el alcalde pedáneo de este mismo compañero). A partir de ahora la presidenta de la mansión Marqués de Sade será la sexóloga y psicóloga Margaret Morgan Clark. Los y las guardas de seguridad y los parias de la mansión seremos la nueva directiva de esta institución. Ya hablé con Araceli, Jorge y Vega, y están de acuerdo en apoyar el motín. A nuestro compañero Lucas, cuando llegue para darle el relevo a Marisol, lo entregaremos como rehén. Que nuestros camaradas congoleños hagan lo que quieran con él, por chantajista y extorsionador.
    
    Las habitaciones 19, 27 y 29 quedaron abarrotadas de sacerdotes, obispos, jueces, magistrados, ...
    ... marquesas, duquesas, condesas, burgueses y demás escoria social. Todos, muy guarros en la cama y muy sanguinarios fuera de ella.
    
    Cuando llega Lucas a la garita de control, lo reciben un grupo de 23 congoleños, senegaleses y angoleños. Lo cogen, lo desnudan y lo ponen a cuatro patas y se lo van zumbando por culo y boca. Lucas parece un pollo al ast. Lo van envarillando a turnos, los 23 subsaharianos.
    
    En la habitación 19, entre otras orgías, al expresidente de la mansión y arzobispo de la zona, don Pelayo, lo están envarillando en la postura del misionero tres pijos. Mientras don Pelayo tiene la boca y el trasero ocupados por dos vergas, el tercero se pajea golpeando su polla sobre la cara del eclesiástico. En la habitación 27, una de las accionistas, la marquesa septuagenaria doña Luz, se encuentra en la gloria mientras cinco africanos se la trajinan. Incluso pide que Lourdes (la novia del guarda Lucas, o mejor habría que decir exnovia ya), le propine unas patadas y puñetazos BDSM de los suyos. En la habitación 29, un chico congoleño se venga de un pijo con camisa azul mahón (porque este quería devolverlo a África una vez disfrutara de su tranca), y le da por culo a una velocidad de cuatro embestidas por segundo. El congoleño piensa aguantar a este ritmo por lo menos una hora.
    
    Llega Margaret Morgan Clark a la mansión, celebra el motín y, desde los jardines del recinto (donde se improvisó un entablado con micros y alrededor cientos de sillas), pronuncia la siguiente ...
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