1. Mi amigo disfruta de mi esposa (3)


    Fecha: 15/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... sí ya estaba húmedo con las corridas de ella y el semen que habían arrojado Lucho y Miguel. No esperó más Humberto que de un solo empujón metió su descomunal verga dentro del intestino de mi esposa.
    
    â�� ¡Aaay carajo! ¡Violador de mierda Humberto! Oooh, oooh, oooh, me siento empalada todiiita, mmm, mmm, mmm, ¡qué rico amor! Aaag, aaag, aaag, siento tu verga recorriendo todo mi intestino, aaay, aaay, aaay, sigue corazón, sigue, soy tu puta, aaah, aaah, aaah, soy tu puta amor â��gemía Elena del placer que le estaba dando Humberto. Después de varios minutos Humberto siente que ya está por venirse.
    
    −Oooh, Elenita, mi perrita, mi puta, aaah, me vengo, me vengo, oooh, oooh, oooh −en esos momentos Humberto derrama inmensa cantidad de esperma dentro del culo de Elena.
    
    â��Oooy, oooy, oooy, qué rico Humberto, aaah, aaah, aaah, no la saques, no la saques, siento que me corro, siento que me corro, oooh, oooh, oooh −Elena también se dio una espectacular corrida.
    
    Inmediatamente después que Humberto retiró su pinga del culo de mi esposa, me puse detrás de ella y de un solo empujón se la metí todita dentro de su recto.
    
    â��Ay amor, oooh, oooh, oooh, ¡qué delicia! Aaah, aaah, aaah, echaba de menos tu rica pichula, mmm, mmm, mmm, se siente rico cariño, riiico, ya no aguanto mi cielo, me voy a correr otra vez −jadeaba Elena después de estar un buen rato perforándole los intestinosâ�� sí, me corro, me corro, me cooorro, aaah, aaah…
    
    −Yo también me vengo mi amor, sííí, siíí, ...
    ... sííí, oooh, oooh, oooh â��terminé en el recto de mi esposa con un esperma bastante copioso.
    
    Después de estar varios minutos recostada sobre la mesa semi inconsciente, levanté en brazos a mi esposa y la recosté sobre el sofá. Todavía por su vagina y ano segregaban hilos de esperma que habíamos depositado en ella.
    
    −Aaay mi pobre culito me duele un poco, ya no va a ser el mismo de antes, jajaja −a pesar de todo Elena no dejaba su buen humorâ�� cómo me lo habrán dejado estos salvajes, jajaja y mi concha palpita como un corazón, ustedes no han tenido compasión de mí, jajaja…
    
    −Jajaja â��rieron todos.
    
    −Lo bueno es que hemos pasado una tarde bastante placentera e inolvidable â��manifestó Humberto− creo yo que me voy despidiendo. Gracias chicos por el rico cebiche y el ají de gallina que estuvo delicioso, y también gracias por lo otro.
    
    â��Jajaja, sí chicos, vámonos ya, Elena y Javier necesitan descansar −dijo Miguel.
    
    â��Bueno Elena y Javier, gracias a todos, en cualquier momento nos volvemos a encontrar y también gracias por todo −acotó también Lucho.
    
    Todos se vistieron, se arreglaron y se despidieron, a Elena con un beso en los labios y con Javier con un apretón de manos.
    
    â�� ¿Y el partido mi amor? −preguntó Elena.
    
    â��Jajaja −reímos los dos.
    
    A raíz de lo que vivimos en estas dos semanas, mi mujer cambió totalmente con respecto al sexo, ya era más liberal, tenía salidas bastante frecuentes con cada uno de ellos y muchas veces hacía o hacíamos orgías. 
«12...9101112»