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De niño a mujer
Fecha: 18/02/2026, Categorías: Dominacion, Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... contesté afirmativamente sí claro ha sido muy excitante de ver. Como me masturbaba o como yo se la chupaba. Todo en general, todavía los pechos de aquella mujer estaban fuera del sujetador y ella permanecía con sus piernas bien abiertas en aquel coche olía a sexo y en aquel momento sentí por primera vez el aliento de Claudia en mi boca en un caliente beso que duró un rato mientras ella me restregaba su mano en mi entrepierna con la intención de que llegase a correrme, cosa que hice en pocos minutos. Me ofreció sus maravillosos pechos para chupar sin importarme que hace un momento los había chupado otro hombre , ya inclina la copetamente el respaldo hacia atrás me invitó a comerme su coño pero sin retirar aquella Braga estaba encharcada y su sabor era fuerte y mi lengua hurgó y hurgó intentando recoger todos aquellos letales que me parecían de sabor fuerte. Unos minutos después sentí aquel orgasmo y parte de cómo mojaba aquellas bragas entre risas, comentó que no estaría nada mal tener un novio como yo, sumiso, cornudo y maricón. Como siempre aparcó el coche en su calle y me ofreció sus sucias bragas. Estas estaban completamente encharcadas de flujo y mi saliva y como un ritual fui con ellas esta casa mientras sentía la humedad en mi bragueta de mi propia corrida. Me acostumbré a usar la ropa interior de Claudia entre semana y me sentía más que bien había comido o por lo menos había degustado el nectar de aquel coño y aquellas gloriosas tetas añadiendo aquella boca que ...
... posiblemente tuviese todavía restos de leche. Nunca me había echado tantas pajas en mi vida parecía un mono todo el día con la polla la mano y anhelaba volver a ver aquella mujer. Para mi desilusión aquel domingo no la pude ver y el siguiente tampoco en mí había cierta desesperación y comencé a rondar la calle por donde vivía sin tener éxito ninguno. Al mes coincidimos en la discoteca y sutilmente me mandó acercarme hacia ella. Conversamos un rato y sugirió que nos alejemos hacia la barra del bar a tomar algo y hablar algo más tranquilos. Crees que estás preparado para satisfacerme, crees que serías capaz de ser mi novio y dejar que otros disfrutasen de mi cuerpo, crees que dejarás que sea perversa contigo,serás obediente conmigo, si alguna de estas preguntas es un no dejaremos de vernos, piénsatelo mientras voy al baño. Sin duda eran preguntas que tenían lo suyo diez minutos para pensar en aquellas contestaciones me salían dos afirmativas. Hasta qué punto podía estar enganchado a aquella mujer. Claudia regresó moviendo aquel cuerpo como si fuese una diva viniendo hacia mí segura de sí mismo en todos los sentidos, me cogió por la nuca dándome un espectacular morreo que sin duda fue la envidia de más de uno. Qué cariño que me dices, puedo intentarlo????. Le contesté yo. Se quedó callada sin duda me esperaba aquella respuesta y luego me confesó que era mejor que un no que era lo que esperaba. La noche transcurrió entre besos y magreos a vista de todo el mundo sin cortarnos demasiado y ...