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Mi excompañero de clases, ahora es mi amante, y será mi futuro padrino de boda, a petición de la putita de mi novia.
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... sonrisa en mi rostro, con una de mis manos agarré su ya semi erecta verga, y después de limpiarla con una toallita húmeda. Tal como si fuera una gran paleta de helado, comencé a pasar mi húmeda lengua, por todo el tallo, rematando en su colorado glande, por un buen rato, estuve mama que mama, de todas las maneras, o formas que se puedan imaginar, mientras que él disfrutaba de todo aquello, que yo de manera tan rica, le hacía con toda mi boca. A medida que continuaba mamando su verga, la manera en que lo miraba, y suavemente seguía, ya no tan solo lamiendo, sino que, chupando todo su miembro, de seguro lo hiso pensar que yo también lo estaba disfrutando, y mucho. Ya en esos momentos, sacando su verga de mi boca, me dijo que me recostase en la cama, pero yo con toda mi calma saqué de mi mesita de noche el frasco de vaselina, para de inmediato untarme lo suficiente sobre todo mi esfínter, y de inmediato recostarme a su lado dándole la espalda. Sin perder tiempo le presenté mis paradas, y firmes nalgas, con una expresión en mi rostro, que delataba que en realidad eso era lo que yo deseaba que él me hiciera. Sentí sus fuertes y firme dedos separando mis nalgas, a medida que me fue penetrando, comencé rítmicamente a mover mis caderas, dejando escapar uno que otro profundo gemido de placer. Sus testículos golpeaban mis nalgas una y otra vez, a medida que mí invitado por llamarlo de alguna manera, no paraba de seguir enterrándome toda su dura y caliente verga, dentro de mi apretado ...
... culito. A medida que sentía como ese sabroso pedazo de carne entraba y salía de entre mis nalgas, sus fuertes brazos me apretaban contra su cuerpo, haciéndome sentir un placer indescriptible. Yo no paraba de mover mis caderas, restregándolas contra su cuerpo, una y otra vez, esa noche, cambiamos de posición en varias ocasiones, antes de que mi momentáneo amante finalmente, se viniera dentro de mi apretado y caliente culo. A él no le quedó la menor duda, de que yo había disfrutado tanto o más que él, todo lo que me había hecho, ya que después de un rato, sin que me dijera nada, tras lavar nuevamente su verga con una toalla húmeda, nuevamente me dediqué a mamársela, para luego gustosamente ofrecerle nuevamente el abierto hueco de mi culo. En la mañana al despertarnos, lo sorprendí dándole un beso en la boca, y su reacción inmediata fue volver a penetrarme, al tiempo que me penetraba de manera algo salvaje, fue chupando todo mi cuello dejándome las inconfundibles marcas de los fuertes chupones que me dio. Cuando finalmente terminamos, tras ducharnos juntos, y vestirnos, lo invité a desayunar en una panadería cercana, cuando llegamos, mi acompañante se dio cuenta que varios tipos, que me acompañaban la noche anterior se encontraban también desayunando, acompañados por una chica, que resultó ser mi novia, que apenas me vio, se me colgó al cuello dándome un fuerte beso. Al terminar de besarme, ella se dirigió a mi acompañante, diciéndole. “Entonces tú eres el ex compañero de clases ...