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Trabajo de puto
Fecha: 23/02/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... hiciese lo mismo con el maduro. Copiaba los mismos movimientos que la mujer hasta que comenzó a pasar sus manos primero por los genitales y luego por aquella que cogió un tamaño bien considerado. Yo me había quedado masajeando sus imponentes muslos sin atreverme siquiera acercar mis manos a la entrepierna de maduro cuando Sonia me replicó, qué haces dale crema no sé que se le vayan a quemar las pelotas y la polla por el sol, sin percatarme mis manos comenzaron a sobar y extender la crema primero por las pelotas de aquel hombre para luego casi como si estaría echando una paja extender por aquel pollón que era más grande que la de su compañero. Sonia me interrumpió para decirme que era mi turno y extenderme la crema por mi cuerpo masajeando igual que la había hecho con el Señor. Ella misma se dio la crema por su cuerpo para luego quedarnos tumbados durante un buen rato podía ver como la mano de Sonia meneaba apoya del más joven mientras el maduro se la acariciaba el solo. Fue maduro que el que se dio la vuelta y poniéndose boca abajo pidió que se le diese crema en su espalda y resto. Así que comencé a ascender la crema por todo su cuerpo dejando sus nalgas sin masajear Sonia estaba metiendo sus manos y abriendo las nalgas del más joven de los dos hombres haciéndome gesto pa que hiciese lo mismo puede comprobar que estaban ambos hombres depilados al igual que yo en su raja y que cada vez que mis dedos rozaban su esfínter como se estremecía y parecía ...
... palpitar. Después de aquello fue Sonia la que me pidió que le diese la crema de la misma forma que lo había hecho con el maduro sintiendo como mis dedos no solo rozaban el agujerito de su culo sino que buscaba la humedad de su concha. Esta en voz baja me dijo que lo tenía permiso en seguida se levantó y me dijo que era mi turno. Su masaje empezó por mis hombros espalda y luego piernas para dejar al último mis nalgas en las que se empleó bien a fondo y por primera vez sentí como sus dedos invadieron mi trasero a la vez que me susurraba al oído que eso era por haberme propasado con ella. Durante un buen rato se que estuvo jugando con un par de dedos en mi ano hasta que se fue a su hamaca. Ya había caído el sol cuando el maduro me pidió que la acompañase hasta la ducha y que le ayudase a quitar la crema del sol. No las tenía todas conmigo aquellos aquellos dos hombres tenían una relación y yo me dirigí a la ducha con uno de ellos. Enseguida comenzó a favorelar aquel cuerpo primero su espalda para pedirme que hiciese lo mismo con sus nalgas mientras él se iba frotando su parte delantera luego ver volteo para empezar a frotarme la espalda y para mi sorpresa sus dedos comenzaron a jugar en mi esfínter. Veo que solía te ha puesto mucha crema en el ojete, esta frase la soltó mientras sentía como uno de sus dedos había traspasado misfíntes sin yo te verme decir nada mientras me empotraba contra la mampara de la ducha. Aquello quedó allí y saliendo de la ducha los ...