1. La cojo mientras habla con su marido (parte 4)


    Fecha: 23/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Nachodura, Fuente: CuentoRelatos

    Luego de su relato sobre la nueva experiencia con su esposo, comenzamos a tener relaciones sexuales, creí notar que ella estaba más excitada, imaginé que la nueva actividad con su marido y el que recién me hubiera contando todo, la encendía aún más en la cama.
    
    En un momento estando ella en cuatro, le di una nalgada y después de la queja mezclada con placer, se sonrió. Le pregunté por qué sonreía y entonces abrió su nueva forma otra vez.
    
    -Es que le dije a Jorge que la próxima vez que cogiera con vos lo iba a llamar. O sea, que alguna vez lo iba a llamar mientras me cogías, pero todo eso en el juego que comenzamos el otro día.
    
    -Entonces, ¿lo vas a llamar?
    
    -No sé, está divino coger así, pero tengo esa idea en la cabeza y por más que disfrute quiero sacarme la duda de lo que sería continuar con ese juego con él.
    
    No esperé a que hiciera nada más, yo agarré el celular de ella y lo llamé.
    
    -¡No! ¿Qué hacés?
    
    -Lo que vos querés. Le dije mientras empezaba a moverme más suave para que no se escuchara mi presencia.
    
    -No, no, seguí cogiéndome como si nada. Si no, estamos haciendo lo mismo que el otro día y yo quiero avanzar un paso más, lo que me imagino que voy a terminar haciendo me excita muchísimo y necesito avanzar.
    
    -¿En serio querés que siga cogiéndote normal?
    
    -¡Si por favor! Si no corto.
    
    Justo en ese momento se escuchó que del otro lado atendían el teléfono.
    
    -Hola amor.
    
    La voz parecía impersonal, como las voces que llevan las parejas luego de ...
    ... un tiempo de monotonía.
    
    Ella no contestó nada, así que supongo algo del ruido que hacían nuestros cuerpos llegaban al micrófono del celular.
    
    -¿Amor?
    
    Ya la voz del otro lado denotaba algo distinto, un cambio en su vibración, como si hubiera cobrado vida.
    
    Ella siguió sin contestar, tomó mi mano y me la llevó hasta sus nalgas con fuerza. Yo la frené, pero entendí bien el mensaje, así que después de tomar distancia de su piel, aceleré toda mi mano para parar en su nalga, cerca de su cadera, desde donde me prendí con las uñas para meterle mi pija bien al fondo.
    
    El gemido de ella fue inolvidable, el silencio del otro lado también. Me quedé con miedo de saber lo que pasaba por la cabeza de su marido, porque para mí, esos sonidos eran la confirmación que alguien estaba cogiéndose a su mujer.
    
    Ella, dueña de la situación por segunda vez desde que empezamos a tener relaciones, siguió gimiendo y hablándome sólo a mí, mientras alejó un poco el teléfono.
    
    -Ay que divina pija, cogéme toda por favor, sacame la leche y antes de acabar avísame que te la chupo entera.
    
    Casi le contesté, pero aún me sentía extraño en la situación, mi voz sí o sí hubiera confirmado los cuernos. Así que sólo seguí, pero en silencio, ella en cambio, tomó la dirección de toda la situación y empezó a usar palabras que yo le había dicho alguna vez, en voz más alta para que el celular transmitiera todo lo que allí pasaba.
    
    -¡Deseando que me hagas el culo que el cornudo no me hace! Pero la leche ...
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