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Con Rafita de 9 Parte 7
Fecha: 24/02/2026, Categorías: Gays Incesto Sexo en Grupo Autor: Tio64, Fuente: SexoSinTabues30
Todo lo que empieza acaba, mis amigos…presento a ustedes la séptima y última entrega de esta serie. Disfruté mucho al escribirla y deseo disfruten ustedes más al leerla. Sin más, continuamos: Fer probó un poco de mi semen de la pancita de su hermana Lucy y lo degustó un poco extrañado por su sabor y consistencia. –¿Te gusta?– Le pregunté, y el asistió con timidez. Entonces le pedí a Rafita y a él limpiar con sus lenguas a su hermanita y recoger mi semen para compartirlo con su hermanita y obedientes así lo hicieron. Luego, les pedí limpiarme también la verga hasta dejarla sin rastro de semen. –¿Quién sigue?—pregunté, mientras exhibía mi verga que recuperaba su firmeza y longitud. –¡Yo! ¡Yo!—gritaron al unísono Fer y Rafita, poniéndose Rafa de perrito y Fer lo imitó al instante. R: Tú no, pendejo, a ti aún no te cabe, estás muy chiquito, baboso… Yo: No seas así con tu lindo hermanito, te prometo que seré cuidadoso con él como con tu hermanita y sólo entraré en él lo que me aguante. Fer: Chí, chí, sigo yo, sigo yo… ¿Cómo negarme ante tan linda súplica? Entonces le pedí a Rafita jugar, ahora con su hermanita y con evidente coraje así lo hizo. Mientras, yo dirigí mi pene hacia la boca de Fer quien gustoso la abrió para permitirme meter en ella mi glande y como aún le daban biberón, se prendió como becerrito a mi pene para succionar con lengua y labios mi glande mientras yo, con gel en mis dedos, metía lentamente uno de mis dedos en su ...
... virginal y apretado orificio anal que se abrió para recibirlo. Metí y saqué mi dedo mientras mi verga era chupada por su boquita. Luego, llené dos de mis dedos de gel lubricante y con un poco de trabajo y dolor por su parte, logré meter para dilatar su culito y prepararlo para su primera penetración. Con esfuerzo, paciencia y mucho gel, y algunos grititos y lágrimas de él, logré introducir tres de mi dedos, que abrí y cerré en su interior. Saqué mi pene de su boquita golosa y lo embadurné de gel, lo puse de ladito y levanté una de sus piernas para exponer su anito, puse mi glande que resbalaba hacia uno y otro lados hasta que finalmente abrió su lindo capullito hasta ver desaparecer mi glande en él. Fer lloró de dolor y quiso, arrepentido, detenerme…pero, ¿Qué podría hacer si era solamente un bebé de dos añitos apenas? –Sssssh, sssh, tranquilo, solamente voy a entrar hasta ahí, tranquilo…uffff, ¡Qué rico se siente tu culito! ¡Qué rico me aprieta! ¡Gracias, Fer, gracias por darme esta felicidad! Dejé largo rato mi pene en su estrecho, suavecito y caliente culito hasta acostumbrarlo a la nueva sensación de sentir dilatadas sus paredes anales ante mi trozo de carne. Cuando noté que su llanto disminuía, metí un poco más, hasta casi la mitad y paré pues de nuevo gritó y lloró y temí causarle algún desgarre o algo más grave. Rafita había dejado de penetrar a su hermanita y ambos veían con asombro cómo era empalado su pequeño hermano. Me quedé de nuevo quieto ...