1. El vecino curioso segunda parte


    Fecha: 24/02/2026, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Mi total entrega
    
    Eduardo más que un follamigo era un amante que me trataba como una auténtica hembra comprándome ropa interior y algún que otro vestido nuestra relación era hombre mujer llegando a un punto en el que había perdido todo mi líbido como hombre.
    
    A los seis meses de relación yo no tenía ningún tipo de vida fuera de aquellas cuatro paredes del trabajo iba aquella casa a sentirme lo más mujer y puta posible no salía ni con amigos ni sentía la necesidad de buscar el placer en una mujer y esto Eduardo cada día lo aprovechaba más.
    
    Yo cada vez que entraba por casa limpiaba mi ano y vaciaba mi intestino con una buena lavativa y me vestía completamente todo aquello me llevaba sobre media hora a partir de aquel momento Eduardo podía aparecer en cualquier momento ya que disponía de una llave.
    
    Yo siempre estaba receptiva a cualquier encuentro con él y dependía el día se hacían unas cosas u otras siempre con un buen trato por su parte era la convivencia de una pareja como otra cualquiera.
    
    Hablamos de sexo de fantasías de él de mis inquietudes de todo aquello que podía mejorar nuestra relación o aumentar su placer y el mío.
    
    Aquel entonces en mi trabajo la cosa no estaba bien y estaba buscando cambiar de aires en mis conversaciones con Eduardo este lo sabía y me animaba a dejarlo ofreciéndome incluso ayudarme en lo que fuese pero a mí se me hacía difícil no tener independencia monetaria y eso era lo que no me terminaba de convencer.
    
    Entre bromas él me ...
    ... decía que podía convertirme en un chapero y cobrar por follar eso era ya el colmo de mi feminización y puterío.
    
    Una tarde de viernes mientras hacía las cosas de casa sentí llegar a Eduardo como siempre fui a recibirlo con mi consiguiente de bienvenida.
    
    Me quedé de piedra allí de pie en el salón estaba junto a otro hombre también sobre los cincuenta años bajito un poco de regordete con cara de buena persona y sonriendo.
    
    Eduardo_ qué cariño no hay beso de bienvenida este es un amigo se llama Jaime.
    
    Besé ardientemente la boca de Eduardo como lo hacía siempre. Aunque estaba confusa completamente.
    
    Eduardo_ puedes besar a Jaime igualmente.
    
    Eduardo era como mi dueño y no puse en duda sus palabras acercándome aquel recordé este hombre me agaché para degustar su boca en un beso apasionado mientras sus manos acariciaban mis nalgas por debajo de mi corta faldita.
    
    Jaime_ bueno veo que Eduardo tiene cierto dominio sobre ti.
    
    Yo_ en esta casa mi cuerpo y mi mente le pertenecen a él soy su amante…. ………. procuro satisfacer sus caprichos al igual que él se encarga de mí.
    
    Eduardo_ bueno no es que te lo haya dicho yo te lo ha dicho mi chica.
    
    Seguía lo más confundida no sabía cómo comportarme aunque las pautas que yo seguía eran las de una chica complaciente y eso agradaba a Eduardo y a Jaime le parecía igual.
    
    Jaime_ me gustaría también ser tu amante.
    
    No supe que contestar miré a Eduardo y este con una sonrisa y moviendo la cabeza afirmativamente me dio la ...
«1234...»